Dune está considerada un film de culto entre los aficionados a la ciencia-ficción. La película de David Lynch es buena, pero palidece ante la fabulosa y delirante superproducción que tenía en mente el polifacético artista chileno Alejandro Jodorowsky. Os adelantamos un apunte: Salvador Dalí en el papel de Emperador Galáctico.

Jodorowsky se pasó buena parte de la década de los 70 intentado llevar la novela de Frank Herbert a la gran pantalla. El hecho, reconocido por el propio artista, de no haber leído la novela no impidió a Alejandro abordar el proyecto con un entusiasmo sin precedentes.

El artista chileno apuntaba muy alto. Aparte de Dalí en el papel de Emperador, Jodorowsky logró enrolar a David Carradine, Mick Jagger y hasta al mismísimo Orson Wells al que convenció ofreciéndole comida (literalmente). La banda sonora iba a correr a cargo de Pink Floyd y Peter Gabriel, y los efectos visuales estaban ideados por el propio Jodorowsky, y por H.R. Giger, creador de Alien.

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Por supuesto, nada de esta sublime locura llegó a hacerse realidad, pero el material creado para este Dune es abundante. Tan abundante que el realizador Frank Pavich ha dirigido un documental sobre todo lo que Dune podía haber sido. Se estrena el próximo siete de julio y no tiene desperdicio. Jodorowsky comenta que, con Dune, "quería hacer una película que provocase las alucinaciones del LSD, sin tomar LSD". Algo nos dice que lo habría conseguido. Bajo estas líneas tenéis el tráiler. [Yahoo]