Imágenes: Bryan Menegus / Gizmodo

“¿Eso es un... portátil?”, me preguntó la camarera del restaurante que hay cerca de mi casa. Me había llevado conmigo el Lenovo Yoga 900s para trabajar un poco. “Algo así”, le dije mientras plegaba la pantalla para mostrarle lo más característico de los Yoga: la bisagra que convierte el ordenador portátil ultradelgado en una tableta. La camarera me miró horrorizada.

Los PCs convertibles que pueden usarse como portátil o como tableta existen desde hace años, y los Lenovo Yoga siempre han estado entre los mejores. Pero no es de extrañar que la camarera no hubiera visto ninguno antes. En realidad yo tampoco había tenido ninguna experiencia con ellos antes de hacer este análisis. Sencillamente porque este formato no es muy popular todavía.

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Pero, como descubrí con el Yoga, una pantalla abatible puede ser muy interesante cuando está bien hecha. Valdría la pena aunque sólo fuera por la pantalla: muchos analistas han babeado por la bisagra de la línea Yoga, que parece una correa de reloj. Sin embargo, lo mejor del Yoga 900s es que no sólo funciona bien, además Lenovo logró meter cosas muy interesantes en su carcasa de 1,28 centímetros de grosor (la más delgada de la línea Yoga) para que usar el 900s sea placentero aunque te aburras de doblarlo por la mitad.

Utilicé el nuevo 900s en el transcurso de una semana. Demostró ser un excelente portátil de viaje. Es lo suficientemente delgado como para caber en cualquier mochila o maletín, y lo suficientemente ligero como para añadir apenas peso, algo que no ocurría con los Yoga anteriores. También tiene suficiente batería para no tener que estar buscando una toma de corriente. Sabiendo que pesa 999 gramos es increíble que su batería dure seis horas con el brillo al máximo y reproduciendo vídeos de Hulu.

Tener disponible también un modo de tableta lo convirtió en una opción atractiva para leer cómics. Una docena de tomos de Chew de John Layman más tarde, yo ya estaba convencido. Esto no es como otros ordenadores convertibles, más gruesos y toscos. El 900s se convirtió en mi compañero ideal para hojear libros y cómics o ver películas mientras estoy atrapado en un tren. Es bastante bueno adivinando si estaba en modo portátil, tableta, stand o tienda (aunque personalmente nunca he encontrado una buena razón para utilizar cualquiera de las dos últimas configuraciones). Por desgracia, la pantalla no es muy brillante, lo que hace que esas actividades sean difíciles o imposibles al aire libre.

Esto es una mierda

Luego está la pequeña tecla Shift. Esto parece la queja puntillosa de un llorica, pero lo digo en serio. En la gran mayoría de los teclados, la tecla Shift derecha se encuentra justo al lado de la tecla “? /”. No es así en el Yoga, que encoge ese Shift para calzar la flecha Arriba en medio (el Shift izquierdo, como burlándose, conserva su tamaño normal). Adivina cuántos errores tipográficos acarrea esto para una persona diestra. La respuesta es que estaba demasiado ocupado maldiciendo como para contarlos. Teniendo en cuenta el número de actividades que requieren una mecanografía rápida y fluida, sabrás por qué consideré por momentos extirpar la flecha Arriba y lanzarla por la ventana antes de recordar que tenía que devolver el ordenador a Lenovo.

Hay algunas otras molestias menores. Los portátiles Windows suelen tener trackpads de mala calidad y, aunque el del Yoga es mejor que la mayoría, es tan condenadamente pequeño que a menudo prefería usar la pantalla táctil. Sin embargo, cualquier programa que ejecutaba a pantalla completa se encontraba con el único problema de la pantalla táctil: los bordes tienen una falta terrible de sensibilidad. Por otro lado, aunque nadie debería tener grandes expectativas con los altavoces de que un ordenador portátil de poco más de un centímetro, colocarlos en la parte inferior del chasis es simplemente estúpido, teniendo en cuenta que la pantalla está diseñada para moverse en una posición que tapa el sonido que sale de ellos.

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(Y ya que estamos con los fallos, un puerto HDMI habría venido bien, pero entiendo que hacía falta el espacio para meter un puerto USB-C que hará falta en el futuro. Pronto compraré un nuevo monitor secundario a regañadientes).

El Lenovo Yoga 900s no es un portátil para juegos, edición de vídeo, o cualquier otra cosa que acapare la CPU/GPU. Tiene un procesador Core M, más adecuado para el consumo en lugar de la creación. Y por eso algunos podrían considerar que el precio del 900s es un gran inconveniente. Por $1.100 cuesta más o menos lo mismo que un MacBook o un iPad de tamaño similar. Es sólo un poco más pesado que el segundo, pero tiene un teclado completo, tal vez un poco más la vida de la batería y, con el uso, menos arañazos en la pantalla. Y puedes estar seguro de que si Apple alguna vez se pone a hacer un ordenador portátil completamente convertible, probablemente se venderá por más de lo que pide Lenovo.

Hay Chromebooks absurdamente baratos y portátiles ultra potentes en el mercado, pero el Yoga no está tratando de ocupar ninguno de estos nichos. Si tienes el dinero, ahora puedes comprar un 2 en 1 sorprendentemente ligero y rápido que es legítimamente bueno en todo lo que asegura hacer.

RESUMEN

  • Genial para llevarlo a todas partes
  • ESA MALDITA TECLA SHIFT
  • No es barato, pero el precio es razonable para lo que compras
  • Arréglame ese trackpad y te prometo que consideraré pasarme a Windows

ESPECIFICACIONES

  • Precio: $1.100-$1.150
  • Procesador: Intel m5-6Y54 (1,10-1,20 GHz, 1866 MHz 4MB)
  • Almacenamiento: SSD 128-256 GB
  • Memoria: 4-8 GB
  • Batería: 53 WHr
  • Pantalla: 12,5” 1920x1080 táctil
  • I/O: USB-A 3.0, USB-C 3.0, DC/USB 2.0, audio ⅛”
  • Peso: 999 gramos

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