LG ha presentado finalmente su esperado competidor del Samsung Galaxy S5, el Sony Xperia Z2, el HTC One M8 o el iPhone 5s. Es el G3, un smartphone de 5,5 pulgadas en el que destaca sobre todo su pantalla QHD, de 2560 x 1440 píxeles. Es decir, más resolución y densidad de píxeles que ninguno. En Gizmodo en Español lo hemos probado en la presentación mundial en Londres. ¿Primeras impresiones?

Las apariencias engañan (para bien)

Lo primero que destaca al coger el smartphone es su peso: es ligero, muy ligero sobre todo si se compara con los pesados cuerpos metálicos del HTC One M8, o de metal y cristal del Xperia Z2.

El G3 pesa 149 gramos, solo 4 más que el Galaxy S5. LG lo ha conseguido gracias a una combinación de compromisos: seguir utilizando el plástico como material principal, pero dándole a la vez un acabado de apariencia metálica. ¿Funciona? La verdad es que sí, la sensación al cogerlo es la de estar manejando un móvil cómodo y ligero, pero a la vez premium. Se nota especialmente en el modelo dorado y el negro metalizado, son espectaculares. No tanto el blanco nacarado (debajo), que te deja esa extraña sensación de haber pagado mucho por algo que en realidad valía mucho menos.

Con el G3, LG ha logrado un inteligente punto de diferenciación. Sin tener que recurrir a las complicaciones que supone añadir un cuerpo metálico (en coste, peso, complejidad de fabricación...) se diferencia de sus principales competidores, especialmente del Samsung Galaxy S5. Como se puede ver debajo, todos tratan de evitar cubiertas traseras de plástico en su gama alta, sea incluyendo metal de verdad o imitándolo. Y el resultado en el G3 es sobresaliente.

Pantalla QHD, nitidez para tu retina

Uno de los puntos fuertes sobre el papel del G3 es su pantalla QHD, con resolución de 2560 x 1440 píxeles. Durante los minutos que lo pudimos probar, el panel tal vez resalta menos de lo esperado comparado con uno IPS FullHD. En el uso normal del móvil, para navegación, mensajería, email y demás aplicaciones, es difícil diferenciarlo respecto una pantalla FullHD. Tampoco ayuda el modesto brillo de la pantalla, que incluso a máxima potencia podría ser mejor.

Pero la cosa cambia al ver vídeos, fotos, leer texto de forma prolongada o en juegos. Si eres de los que, por ejemplo, ves series o películas en tu móvil, notarás de verdad la diferencia en el G3 (siempre y cuando el contenido esté creado para definición QHD). Y es algo que en el fondo tiene todo el sentido del mundo en un móvil como este, de 5,5 pulgadas, lo suficientemente grande para ver contenido de este tipo, aunque tal vez no algo que a todo el mundo desee hacer en su smartphone. Para algo están las tabletas o el televisor.

Detalles elegantes

Una de los aspectos que se agradecen del G3 es que está lleno de detalles que te acaban ganando y convenciendo de que el móvil es un gran terminal. Por ejemplo, la integración de los botones físicos traseros es ahora más sutil y cómoda. Puede costar acostumbrarse al principio, pero acabarás entendiendo su sentido.

Funciones como Knock Code, que te permite desbloquear el móvil con entre 3 y 8 toques de pantalla pre-configurados (en lugar de gestos), son un acierto. La cámara es rápida de verdad en el auto enfoque. No hemos podido medir si justo los 0,276 segundos que asegura LG (frente a los 0,3 del Galaxy S5 o el HTC One M8) pero es endiabladamente rápida. Y otros detalles como el desenfoque para imágenes Magic Focus, la simplicidad de su aplicación de cámara, o la funda que muestra información a través de una ventana circular, se agradecen.

Software

Pese a lo bonito del hardware, el software es tal vez lo más sobresaliente del LG G3 precisamente porque se quita de en medio. LG ha optado por una personalización de Android 4.4.2 que es plana en diseño, simple y con una paleta de color muy suave que hacen que el conjunto sea sencillo de utilizar y visualmente atractivo. LG repitió decenas de veces la palabra "simplicidad" en la presentación del G3, y lo ha cumplido a rajatabla en el software.

El nuevo interfaz del G3 es tan básico que casi recuerda al Android puro. Y la coreana ha añadido mejoras interesantes, como un teclado más efectivo, que va aprendiendo de tus hábitos y palabras más usadas a la hora de teclear, o la función Smart Notice, una especie de asistente en forma de widget en la pantalla de inicio que te va recordando cosas, como llamadas perdidas que deberías devolver. Todo con elegancia y sin saturación. Como debe ser.

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Es pronto para decir si el G3 está a la altura del Galaxy S5, el Xperia Z2 o el HTC One M8. Lo haremos pronto en un análisis a fondo. De momento, el nuevo smartphone de LG es, sin duda, un paso adelante respecto al G2, y uno de los candidatos a atraer más atención, y carteras, este año. Debajo, un breve vídeo del móvil en acción.

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