LG tiene un nuevo teléfono clamshell con Android Lollipop que trae de vuelta los 90. No es ni un flagship ni un killerphone, no es un rival para el iPhone ni para el Galaxy, pero LG acaba de presentar este simpático teléfono que reúne, con más o menos acierto, un poco de los viejos tiempos con un poco de los nuevos.

Tiene un procesador de 1,1 Ghz, 1 GB de RAM, una cámara de 3 MB trasera (y una VGA frontal). sólo 4 GB de almacenamiento y una versión de Android 5.1 Lollipop. Ahí es nada. Su público objetivo, probablemente, se encuentre en personas mayores que prefieran un teclado físico de toda la vida y para nostálgicos (¿o hipsters? quién sabe). Se lanza a finales de mes en Europa y Japón.