Cada año durante el mes de enero se lleva a cabo una nueva edición de “la feria de tecnología más grande del mundo”, y este año no ha sido excepción. El problema es que el CES 2016 ha pecado de ser aburrida y de estar plagada de microproductos irrelevantes y muchos prototipos. Aún así, recopilamos lo mejor (y peor) de la que fuera una magna cita anual de tecnología.

El principal “problema” que ha afectado al CES es el mismo que afecta a básicamente todas las ferias relacionadas a los gadgets y la electrónica de consumo: los grandes lanzamientos se han olvidado de ellas, y las marcas más importantes de cada sector optan por presentar sus productos estelares en eventos propios e independientes.

Advertisement

Se acabó eso de presentar un nuevo smartphone de gama alta Sony o Samsung (por ejemplo) durante el CES o el MWC, rodeado de un alud de lanzamientos que harían “ruido” y le robarían su protagonismo. Cada quien tiene su evento propio, y por ello esta será recordada como el CES de los prototipos, de los wearables (al igual que el año pasado), del sonido “retro”, y de los autos “futuristas”, de los cuales la mayoría no llegará al mercado.

Prototipos e innovación en televisores

Si hay algo que nunca falta en una edición del CES son los televisores, y esta edición trajo consigo grandes avances relacionados a las pantallas 4K, UHD y, pantallas tan delgadas que son ridículas y cuesta verla en la foto anterior.

Sponsored

Empresas como LG y Samsung fueron los grandes protagonistas en cuanto a televisores este año por su afán no solo de lanzar modelos de mayor tamaño y con mayor resolución (además de ayudar a que poco a poco bajen los precios de las pantallas 4K), sino también por presentar nuevas tecnologías y prototipos como una pantalla de 18 pulgadas y 1 milímetro de grosor que puede enrollarse, o un televisor modular de hasta 170 pulgadas.

No ha sido el mejor año en cuanto a nuevos televisores (con la excepción del OLED de LG llamado “Signature” o el televisor Samsung con un borde casi inexistente), pero de cualquier forma han habido muy buenos anuncios que apuntan hacia un futuro donde por fin los televisores 4K y OLED serán más accesibles.

Muchos más wearables para lo mismo

Nos ha quedado claro que absolutamente todas las compañías quieren subirse al vagón de los wearables. Ya son incontables la cantidad de empresas que lanzan smartwatches o brazaletes para fitness, o relojes que no son inteligentes pero sí llevan datos relacionados a fitness, o incluso cinturones para fitness (sí, cinturones, de esos que sirven para que puedas llevar el pantalón, Samsung ha anunciado uno).

En el 2016 muchas más marcas han anunciado muchos más wearables y casi todos hacen básicamente lo mismo. Solamente algunos pocos destacan por ser diferentes e interesantes, como el nuevo smartwatch de Huawei que es el primero con Android Wear que puede hacer llamadas, o las características interesantes que ofrece el nuevo “reloj deportivo” de Fitbit, el cual sabe qué deporte estás practicando sin que se lo digas.

De resto, ha sido otro CES dedicada a los wearables en la que es imposible llevar la cuenta de los que han sido presentados, y que dentro de pocos meses, o semanas, no recordaremos casi ninguno. Entre los brazaletes el único que destaca es el nuevo HTC UA que es tan básico y minimalista que resulta muy atractivo.

Una de las grandes tendencias, el regreso del audio “retro”

Una de las grandes sorpresas de este CES (para bien) es el regreso de los tocadiscos o reproductores de vinilo a la feria de la ciudad de Las Vegas. No es ningún secreto que el vinilo está regresando, y que aunque todavía cuenta solo con un nicho muy pequeño de consumidores, estos son apasionados y cada vez suman más a sus filas.

¿Realmente el vinilo suena mejor? Para muchos audiófilos y entendidos, sí. Y por ello tanto Panasonic como Sony han presentado nuevos modelos de sus tocadiscos y llegarán al mercado antes de mediados de año. El de Panasonic, por ejemplo, es el renacer de una de las gamas más famosas en la historia de los reproductores de vinilo, los Technics.

Si esto no es prueba de que el vinilo ha regresado, no sé qué lo será.

¿Autos del futuro?

Otro de los enfoques que vimos en el CES 2016 se basa en los “autos del futuro”; carros que sencillamente integran algunas características de lo más modernas, innovadoras... e inútiles, como integrar Microsoft Office en un automóvil.

Esta es la idea de Harman y Microsoft, quienes quieren que sea posible editar documentos y prepararte para tus presentaciones durante ese viaje de trabajo, a menos que estés al volante, por supuesto. Es una de esas ideas que llaman la atención, pero nunca veremos en el mercado. Por otro lado, también han anunciado una cámara interna del vehículo que analiza la dilatación de la pupila del conductor, para determinar si está o no en condiciones de conducir.

Sin embargo, el auto futurista que más ha llamado la atención durante todo el CES 2016 es el FFZERO1 de la compañía Faraday, que asegura será el “próximo rival de Tesla”. ES una especie de Batimóvil eléctrico que puede alcanzar los 320 kilómetros por hora y cuenta con un montón de funciones “futuristas” como un dock integrado para el móvil y pantallas táctiles para los controles. Lamentablemente es un prototipo, por lo que quizás nunca podamos poseer uno (así como tampoco una Baticueva).

Gadgets con ideas geniales (que quizás nunca tendremos)

Finalmente, el CES no ha dejado de sorprendernos con el anuncio de una serie de gadgets con ideas descabelladas que en realidad nunca imaginamos (o ni siquiera pedimos), pero que podrían resultar bastante útiles (o simplemente una anécdota graciosa dentro de un par de años).

Por ejemplo, Withings ha presentado un termómetro corporal impresionante que puede medir la temperatura sin entrar en contacto físico con el paciente, a diferencia de cualquier otro modelo. También a alguien se le ha ocurrido que lo único que le faltaba a un smartwatch para ser perfecto es que pudiera proyectar películas (como un gadget de James Bond), y ni hablar de ese fascinante dron autónomo que puede llevar un pasajero por los aires, por el nada módico precio de 300.000 dólares.

En general, y siendo sincero, el CES 2016 ha sido una de las ediciones más aburridas y simplonas de la feria de tecnología que en su momento viera tantos anuncios sorprendentes. Como dije al inicio de estas líneas, las marcas están escapando de esta clase de eventos y organizan los suyos propios para anunciar sus productos estrellas, mientras que eventos como la CES quedan para un casi interminable de microlanzamientos que no harán historia (con algunas excepciones) y que no recordaremos un par de semanas después. Una gran diferencia a lo que fuera esta feria hace algunos años.

Foto de portada: Jack Dempsey / AP Images.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)