En febrero de 1901, el barco City of Rio de Janeiro se hundió en la Bahía de San Francisco, en Estados Unidos, gracias a una terrible neblina y una zona peligrosa para navegar. En el lugar, cientos de embarcaciones corrieron con la misma suerte y quedaron varadas en el fondo del mar sin nadie que pudiera decir dónde estaban exactamente. Pero ahora, gracias a la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional del país (NOAA por sus siglas en inglés), se ha descubierto la zona de los desastres junto con los restos de los barcos.

Para lograr su objetivo, los científicos organizaron una expedición en la que utilizaron un Echoscope, un sonar que produce imágenes en 3D en alta definición y en tiempo real, y un vehículo de control remoto para escanear el fondo del océano. Así lograron encontrar lo que quedaba del City of Rio de Janeiro a aproximadamente 87 metros de profundidad y los restos de otros barcos. Así lo explica James Delgado, Director de Patrimonio Marítimo en el NOAA:

Los últimos avances en sonares nos han dado una oportunidad sin precedentes, no sólo para encontrar estas cosas, también para mirarlas en detalle. Estamos en una etapa completamente diferente, con el sonar vamos a ser capaces de registrar, documentar, y elevar estos buques para compartir sus historias.

Este descubrimiento es parte de un proyecto de dos años que tiene el objetivo de encontrar y documentar desastres marítimos en el Golfo de Farallones. Un área de poco menos de 3.200 kilómetros cuadrados parte de la Bahía de San Francisco que, además, es considerada Santuario Marítimo de la región. Esto para saber cómo se hicieron los buques, por qué se hundieron y las personas que los manejaban. Los científicos también esperan recopilar información sobre la evolución de la biología marítima en el lugar. [NOAA vía Wired]

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