Parece el argumento de una película de suspense, pero es muy real. Estudiantes de la Universidad de Texas han descubierto una técnica para hacerse con el control de vehículos pirateando la señal GPS. El procedimiento no hace saltar alarmas, y puede desviar de su rumbo a barcos o aviones que dependen de los satélites para su navegación.

La técnica consiste en ir emitiendo señales GPS muy débiles cuya intensidad va aumentando hasta que logran superponerse a las originales sin despertar ninguna alarma. Las señales envían entonces una falsa posición al barco, cuyos sistemas automáticos corrigen la trayectoria sin ser conscientes de que lo que están haciendo, en realidad, es desviarse. El navío simplemente cambia de rumbo suavemente y de forma inadvertida. Los estudiantes han hecho la prueba con un yate de 80 millones de dólares cuyo propietario se ha prestado al experimento.

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Aunque hay maneras de blindar el sistema para que no se vea afectado, cualquier vehículo que funcione mediante GPS es susceptible de ser desviado limpiamente de su trayectoria mediante esta técnica que ha descubierto una vulnerabilidad importante en los sistemas de satélites GPS. [Chron via Digg]