Eden. YouTube

Descrito por los investigadores de Estados Unidos como un tipo de “inversión” de primera clase del daño cerebral, los médicos han logrado un “milagro”: una niña ahogada tras permanecer 15 minutos bajo el agua, fue “resucitada” después de una combinación de terapias de oxígeno.

Para que nos hagamos una idea, el corazón de Eden, la joven ahogada, no latió por sí sólo durante aproximadamente 2 horas después de ahogarse. De hecho, mostró atrofia cerebral con pérdida de materia gris y blanca tras el incidente. Ya no podía hablar, caminar o responder a las voces, aunque su cabeza se retorcía y sacudía de manera incontrolable.

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En ese momento, los doctores del LSU Health New Orleans y de la Universidad de Dakota del Norte intervinieron llevando a cabo un tratamiento de oxígeno que incluía la oxigenoterapia hiperbárica (HBOT). El resultado: lograron revertir significativamente el daño cerebral experimentado por la niña. Según el investigador Paul Harch:

Creo que una de las claves del éxito ha sido que pudimos intervenir temprano en una niña en crecimiento, antes de la degeneración tisular a largo plazo.

El accidente ocurrió en febrero del año pasado, momento en que Eden Carlson, de dos años de edad, se deslizó hasta una piscina familiar mientras su madre se duchaba. La niña estuvo en el agua durante 15 minutos antes de ser descubierta y había experimentado un paro cardiaco. Cuando su madre la encontró, inmediatamente comenzó un RCP, pero Eden no fue reanimada durante 2 horas, hasta que lo consiguieron los médicos del Washington Regional Medical Center en Fayetteville.

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Después de recibir tratamiento crítico en el hospital durante 48 días, la niña fue dada de alta, pero debido a la extensión de sus lesiones cerebrales y sus efectos secundarios físicos, Harch propuso un tratamiento con terapias de oxígeno en un intento por “despertar” el cerebro dañado de Eden.

La oxigenoterapia hiperbárica funciona mediante la administración de oxígeno a una presión ambiente superior a la presión atmosférica, a través del uso de una cámara sellada y presurizada. Al hacer esto, la cantidad de oxígeno en el suministro de sangre del paciente se incrementa y puede restaurar los niveles normales de gases en la sangre y reparar el tejido dañado.

En este caso, el equipo comenzó con tratamientos de oxígeno normobárico a los cincuenta y cinco días después del ahogamiento. Los tratamientos, administrados durante 45 minutos dos veces al día a través de una cánula nasal, vieron cómo Eden recuperaba el estado de alerta y reducía su retorcimiento, dándole un mayor movimiento en los brazos y las manos. Poco después recuperó parte de su capacidad para comer por vía oral y podía hablar en secuencias cortas y reír.

Tres semanas más tarde, los investigadores trasladaron Eden y su familia a Nueva Orleans, donde comenzó una ronda de nuevos tratamientos en una cámara hiperbárica. Después de sólo 10 sesiones, la madre observó que la hija estaba de vuelta, “casi normal, excepto por la función motora”. Fue en ese momento cuando comenzaron la terapia física además del tratamiento hiperbárico.

Al final del tratamiento, unos 162 días después de ahogarse, los escáneres de resonancia magnética revelaron que Eden todavía tenía una leve lesión residual en su cerebro, pero había experimentado una reversión casi completa de la atrofia cortical y de la sustancia blanca. Según el equipo que estudia su caso, se trata de un hecho insólito en la medicina.

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Ahora tratarán de entender cómo este conjunto de terapias de oxígeno han lograda revertir el daño cerebral de una niña que se había ahogado y cuyo corazón no latió por sí sólo durante dos horas. Una investigación que podría suponer un avance para la recuperación de pacientes similares neurológicamente devastados por ahogamiento. [Medical Gas Research vía ScienceAlert]