Euro. AP

Han pasado cinco meses desde que Finlandia comenzara su programa piloto ofreciendo una renta básica universal a dos mil ciudadanos. Los primeros resultados arrojan algunas sorpresas: se sienten más relajados y ha disminuido el estrés, pero también se han dedicado a buscar empleo de forma más activa.

El experimento es el primero que se realiza en Europa, una renta de 560 euros cada mes durante dos años. Además y a diferencia de las ayudas de desempleo del país, los beneficiarios no tienen que demostrar que buscan trabajo, y tampoco están obligados a informar regularmente a las autoridades que todavía necesitan dicho pago. Todos ellos pueden gastar el dinero como quieran.

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Más detalles del programa. Si un participante encuentra trabajo, también continuará recibiendo la renta básica, un cambio sustancial respecto a las limitaciones de los sistemas de desempleo del país. Con estas bases y este programa, el gobierno trata de estudiar y valorar nuevas opciones para abordar el problema de desempleo en Finlandia.

Sin embargo y como decíamos, los primeros resultados han ofrecido sorpresas. Sí, la renta es genial para aquellos que la disfrutan, e incluso la mayoría de ellos se sienten menos estresados y más tranquilos, pero como su nombre indica, es básica, en este caso muy básica.

Parlamento de Finlandia. Wikimedia Commons

Pensemos que se trata de un país donde no existe salario mínimo, pero cuyos datos del 2016 arrojaban un salario medio mensual de 3.628 euros (eso sí, gran parte de ellos son para pagar impuestos con los que cubrir el estado del bienestar y tener unos servicios de calidad).

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Así lo explica Juha Jarvinen, padre joven en paro que fue elegido al azar para recibir el pago a partir de enero de este año. Jarvinen dice que, a diferencia de cuando estaba recibiendo las ayudas estándar por desempleo, ahora está buscando trabajo activamente. La razón la explicábamos al comienzo.

Anteriormente le habían ofrecido otros puestos a tiempo parcial, pero tomarlos no tenía ningún sentido, ya que ponía en peligro los pagos de asistencia social. “En Finlandia es una auténtica locura hacerlo, aquí nadie tomaría esa media jornada de trabajo”, dijo a Independent.

Helsinki. Wikimedia Commons

Sin embargo, no todo el mundo está impresionado por el programa. En febrero, el sindicato más grande de Finlandia dijo que el experimento era inasequible y alentaría a algunas personas a trabajar menos mientras aumentan los salarios en las profesiones que nadie quiere. Según Ilkka Kaukoranta, economista jefe de la Organización Central de Sindicatos Finlandeses:

Esta política social está tomando un rumbo equivocado. El modelo que se está probando es increíblemente costoso, ya que aumentaría el déficit público en un 5% del producto interior bruto.

Sea como fuere, Finlandia no es el único país en llevar a cabo la iniciativa que busca paliar la crisis económica y el desempleo. En marzo de este año, Ontario, la provincia más grande de Canadá, anunció que comenzaba a probar un esquema similar de renta básica universal. Una iniciativa que el gobierno adoptó para “abordar los nuevos desafíos presentados por la economía moderna”. [Independent]