Imagen: Wikimedia Commons

¿Flacidez en la zona íntima? ¿Buscas mejorar los orgasmos y la vida sexual? Si es así, olvídate de los nidos de avispas como remedio para rejuvenecer la vagina. Como se suele decir, el remedio es peor que la enfermedad. Así lo aseguran los ginecólogos, preocupados por el uso extensivo del método.

Cuando hablamos de nidos nos referimos a las excrecencias del árbol de roble, una respuesta a las picaduras de los insectos cuando van a depositar sus larvas. También conocidas como agallas, es muy posible que alguna vez nutrieran larvas de avispa, razón por la que también es factible que se puedan encontrar residuos de ellas.

¿Qué tienen que ver estas agallas con la vagina? Pues que algunas mujeres están utilizando estas deformidades de los árboles como método natural para rejuvenecer la vagina. Sin embargo, como explica en su blog el ginecólogo canadiense, Jen Gunter, este método puede tener serias implicaciones a largo plazo.

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Al parecer, estas agallas de roble las venden varios minoristas en la red. En su descripción se explica el método de uso: se hace una especie de pasta con las esferas y se introducen en la vagina. Luego se deja actuar unos minutos para supuestamente obtener sus beneficios.

Según Gunter, los riesgos son variados. El método podría conducir a dolores durante el sexo, ardor, a la falta de bacterias sanas e incluso a un mayor riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH. Según el ginecólogo:

Este producto sigue el mismo camino peligroso de otras prácticas vaginales tradicionales. El secado de la mucosa vaginal aumenta el riesgo de abrasiones durante el sexo (nada bueno) y destruye la capa mucosa protectora.

También podría causar estragos en las bacterias buenas. Además de causar dolor durante el sexo, puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH. Esta es una práctica peligrosa con un potencial de daño real.

¿Qué hacer? Muy fácil, olvídate de este sistema que vende el rejuvenecimiento de la vagina por unos 12 dólares. Por cierto, el mismo producto también se vende como “mal de ojo” y hechizos. Definitivamente, estamos ante unas esferas milagrosas. [Independent]