Los hackers de HBO han dado a conocer por fin su motivación: dinero. Los atacantes han remitido una carta a Richard Plepler, CEO de la compañía, en la que demandan una cantidad cercana a los 6 millones de dólares a cambio de no publicar el guión del próximo capítulo de Juego de Tronos.

La petición, firmada con el alias de Mr. Smith, es bastante poco clara y hace sospechar que los hackers no son delincuentes profesionales. Para empezar imponen a HBO un ultimatum de tres días, pero no concretan ninguna fecha más allá de la recepción de la carta. Para continuar, no piden una cantidad concreta de dinero, sino una cantidad equivalente a los salarios de seis meses en Bitcoin, una cifra que se supone ronda los seis millones de dólares, pero que podría ser cualquier otra.

Después de etiquetar todos los documentos con una marca de agua que reza “HBO se hunde”, de pedir dinero, y de decir que la filtración será la peor pesadilla de la compañía, la nota de rescate más chapucera que se recuerda en la historia del hacking termina con los atacantes asegurando que son hackers de sombrero blanco, que no pretenden dañar HBO y que para ellos el dinero no es su principal propósito. La nota dice:

Es un juego para nosotros. No queremos poner en peligro el futuro de HBO ni dañar su reputación. Tan solo queremos ser un pequeño socio más en el enorme presupuesto de la compañía.

Desde HBO han contestado reconociendo que ya esperan mas filtraciones y que trabajan contrarreloj para rastrear el origen del hackeo y evaluar la cantidad de información robada, que se estima en 1,5 GB de datos. Entre estos datos hay corres electrónicos, documentos internos, guiones de series y hsta episodios completos. El material más sensible, de todas maneras, parece ser el guión del capítulo 5 de Juego de Tronos, que es el único que aún no se ha emitido. Según los expertos de HBO, el ataque no ha comprometido todo el sistema de correo de la compañía, por lo que el hackeo no sería tan grave como el que Sony sufrió en su día. HBO ha declinado comentar nada sobre el rescate que piden los atacantes. [Wired vía Washington Post]

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