Ocurrió el pasado 2 de julio en el aeropuerto de Gatwick en Londres. Hasta en dos ocasiones tuvieron que desviar su tráfico aéreo y cerrar la pista por culpa de un intruso no autorizado: un dron. Un problema que no es nuevo desde que los dispositivos se han popularizado, aunque tremendamente peligroso.

El vídeo lo ha subido el proveedor de servicios de control de tráfico aéreo del Reino Unido, NATS. Una pieza que muestra la visualización en tiempo real del radar del control de tráfico aéreo en Gatwick el día de los hechos, cómo recibían los datos y cómo respondían a la aproximación de cada avión. Según explica Eric Cilliers, supervisor de operaciones de NATS:

Nuestro primer trabajo fue desviar los aviones que llegaban a tierra lejos de la pista donde estaba el dron, lo que significaba maniobrar tácticamente a los aviones para evitar la zona.

Como vemos en el vídeo, varios de los aviones son desviados de su aproximación a Gatwick, mientras que otros que se acercaban a la pista acaban desviándose a otra pista. Un caos que también permite observar lo increíblemente bien que trabajan los controladores de tráfico aéreo y los reflejos que tienen para reorganizar en cuestión de segundos.

Según la junta del Reino Unido que investiga este tipo de incidentes aéreos, sólo en el país se han reportado 33 casos de drones volando cerca de los aviones en lo que va de 2017. Aunque ninguno ha tenido una colisión, el vídeo nos deja una idea bastante clara de lo peligroso que puede ser (sin contar con los retrasos y dolores de cabeza que ocasiona una situación así). [NATS]