A medida que se apaga la feria del CES, oímos aquí y allá suspiros de alivio. Es uno de los mayores shows de tecnología del mundo, y se pueden ver las innovaciones más fascinantes que están por llegar, pero es también la mayor condensación de humo por metro cuadrado del planeta. Productos disparatados, inventos revolucionarios sin precio ni fecha de salida y momentos para olvidar. Inevitable. 

Antes os detallamos nuestra selección de lo mejor del CES, ahora toca la otra cara. Y es más divertida. Ahí va el top 10 (en orden aleatorio de vergüenza):

Lavadora transparente con neones

¿Hace falta añadir algo más al título y a la foto? Haier, el fabricante de esta lavadora, ya presentó en el CES del año pasado una televisión transparente. Por supuesto, fracasó. ¿Quién necesita una tele transparente? Ahora lo intenta tuneando una lavadora transparente con neones. Al menos, son sinceros: aseguran que "es un concepto, y no estará disponible en 2013". ¿2014? ¿2050? Mejor: nunca.

Tabletas flexibles de tinta electrónica

Nos habíamos olvidado de Plastic Logic y sus eReaders flexibles cuando llegó el CES y vimos su (¡sorpresa!) tableta flexible de tinta electrónica. Se llama Paper Tab, está desarrollado junto a Intel y la Universidad de Queens y es como viajar al pasado. Plastic Logic solo ha construido la pantalla, falta todo lo demás para que el producto sea una realidad. Y lo más importante: ¿para qué utilizar una pantalla flexible que te priva de todas las demás fantásticas posibilidades (resolución, interacción...) de una tableta convencional? No, gracias.

iPotty, inodoro con iPad para niños

¿Es o no es una locura? Este engendro se llama iPotty. Si desde pequeños inculcamos a los niños que lo mejor para ir al baño es llevarse el iPad o el móvil... ¡acabarán como nosotros! Descartado.

Reloj OLED de Toshiba a lo Dick Tracy

Este prototipo de reloj OLED Toshiba va por mal camino. Nuestros compañeros en Gizmodo US lo probaron y no solo es enorme, pesado y tosco, sino que el diseño recuerda al que llevaría alguien a mitad de camino entre Dick Tracy y Vito Corleone. Mal.

Steve Ballmer: me voy, no me voy

Fue el momento embarazoso. El jefe de Microsoft anunció el año pasado que el del 2012 sería su último CES. No más conferencias inaugurales, no más Microsoft en la feria. Este año Paul Jacobs, CEO de Qualcomm, abrió el telón, pero en mitad de su presentación Ballmer sufrió una terrible incontinencia de protagonismo y allí se plantó. Es como si invitas a alguien a una fiesta y no se va nunca de tu casa. Queda feo. (Foto: The Verge).

Tabletas 4K

A Panasonic se le ocurrió presentar un tablet de 20 pulgadas (¡20!) y encima con resolución 4K. ¿Por qué? Las pruebas demuestran que es una terrible idea. El 4K realmente tiene sentido a partir de las 40 o 50 pulgadas. Por debajo, se infrautiliza sus posibilidades. El resultado en el invento de Panasonic es el que es: un tablet terriblemente lento.

Minine

Bienvenidos el lado oscuro de la impresión 3D. Si envías una foto de un amigo o familiar a esta compañía, Minine, te hace un peluche con su cara o una funda para el iPhone. Sí, da miedo. (Foto: AllThingsD)

El monstruoso marco de las monstruosas teles de Samsung

Samsung ha decidido equipar este año sus televisores más grandes y masivos, los de 85 y 100 pulgadas, en un marco que rompe cualquier atractivo de diseño que podían tener los equipos. Se entiende, imposible sujetar de otra forma tales envergaduras. Pero debe existir otra manera más elegante. Encapsular televisores ultrafinos en semejante armadura rompe el corazón. 

Un frigorífico para controlar al bebé... de Samsung

Es lo que tiene ser un gigante en casi todo, tienes más posibilidades de equivocarte. Que levante la mano quien necesite un frigorífico con pantalla LCD táctil, acceso a Evernote para hacer la lista de la compra (en lugar de los papelitos de toda la vida), widgets del tiempo, calendario y la posibilidad de conectar el monitor del bebé para vigilarlo en la cuna mientras haces la comida. Pues eso.

Gafas Vuzix M100 a la Google Glass

Son las de la foto inicial y todo lo que unas gafas de realidad aumentada no deberían ser. En las pruebas, la experiencia es decepcionante: la resolución de la pantalla es bajísima, 480 x 272 píxeles. Todo se ve minúsculo y lejano (más o menos como en la foto de arriba), y es casi imposible discernir nada. Ni se ve nítido, ni la experiencia es inmersiva. Google, no hay nada de que preocuparse.