No se permiten objetos punzantes o inflamables, ni líquidos y geles en cantidad superior a 10 ml. Nos sabemos de memoria las normas sobre lo que no hay que llevar en el equipaje de mano, pero sigue habiendo gente que se empeña en intentar pasar motosierras y chalecos bomba.

A continuación os ofrecemos una lista incompleta con los objetos más inusuales que pasajeros de todo el mundo meten en su equipaje. Las fotos corresponden a la cuenta oficial de la Administración Nacional de Seguridad de Estados Unidos en Instagram. Aparte de por puro sentido del humor, la agencia trata de que esta cuenta sirva también para explicar a los pasajeros que una cornamenta de ciervo cuenta perfectamente como objeto punzante y puede ser confiscada por el personal del control de seguridad.

Granadas de mano y otros explosivos

No es una réplica. Es una granada real desactivada y por tanto inofensiva, pero eso díselo a los expertos en desactivación de explosivos que deben examinarla mientras estás en tierra porque, por supuesto, acabas de perder el vuelo.

Esta es una granada de humo... perfectamente funcional

Tanques de gas propano, porque nunca se sabe cuándo es buen momento para hacer un fuego de campamento.

Esto es una carga para avalanchas. Literalmente, se trata de un explosivo utilizado para controlar aludes en zonas de montaña. Su portador fue arrestado.

Un chaleco explosivo para misiones suicidas. Es un objeto real, pero desactivado. Su propietario no era terrorista, sino instructor en desactivación de explosivos. Viajaba con su material para prácticas.

Este cañón antitanque real iba facturado como equipaje especial. Lamentablemente, no es posible viajar con cañones antitanque, ni facturados ni en el equipaje de mano.

Un cañón antiguo...

Objetos punzantes... y cortantes

Si has comprado una katana, o la réplica de la espada del padre de Conan, debe ir convenientemente facturada, no en el equipaje de mano. Eso aplica también a los shurikens y estrellas arrojadizas a lo Krull...

A los aperos de labranza o instrumental para druidas...

A los tomahawks y las hachas de mano...

A las réplicas de Lucille...

A los peines-cuchillo...

A los batarangs afilados...

A las... ¿armaduras de placas para los dedos decoradas como si fueran una garra de dragón con cuchillas?

A los cuchillos arrojadizos...

En serio, ¿qué parte de “objeto punzante o cortante” es la que no queda clara?

Animales vivos

En general, se requieren permisos especiales (y toneladas de documentación) para llevar animales vivos a bordo. Una bolsita de agua con anguilas vivas no es la mejor manera de hacerlo...

Cómo tampoco lo es llevar serpientes vivas... El pasajero que llevaba esta transportaba otras seis y varias tortugas. Fue arrestado.

Loros en peligro de extinción, la mujer que los llevaba se ganó un merecido arresto solo por el detalle del envoltorio al pobre animal.

Tampoco se admiten perros en el equipaje facturado. Según su propietario, el animal no debía viajar. Se metió en la maleta a dormir y por poco acaba en la bodega de carga. Ambos volvieron a casa.

Objetos inclasificables

En su blog, la TSA explica el caso de unos turistas que compraron varias piezas de arcilla cerradas. En su interior había huesos humanos. No se consideran objetos peligrosos, pero hubo que investigar su procedencia.

Aunque facturar motosierras no es ilegal, esta tuvo que ser retirada porque su propietario no limpió bien el depósito y emanaba vapores de gasolina que pueden ser peligrosos.

Un mazo gigante no es un objeto punzante, pero...

Bonus: 70 portátiles y ositos de peluche

No es que los llevara una sola persona. 70 portátiles es lo que los pasajeros que han pasado por el control de seguridad del aeropuerto de Newark se han dejado en las bandejas solo en el mes de noviembre. ¿En serio se puede tener tanta prisa como para dejarse un laptop?

Otro pasajero se olvidó su reloj Cartier de 100.000 dólares forrado de diamantes. Le fue devuelto por el personal de seguridad.

Mientras tanto, en el aeropuerto de Halifax, recuerdan a los pasajeros en tránsito que no se dejan sus peluches en el aeropuerto. La mayor parte de ellos encuentra un nuevo dueño más cuidadoso en subastas benéficas.