Dicen que ya no hay automóvil malo en el mercado a día de hoy, pero algunos modelos son tan poco competitivos que conviene tenerlos en cuenta a la hora de la compra. Los responsables de Consumer Reports han hecho una lista con los automóviles de 2017 que es mejor evitar.

En su página web, Consumer Reports evalúa con detalle las razones por las que ha calificado de esta forma a cada vehículo. Abajo tienes la lista resumida con algunos comentarios basados en nuestra propia experiencia de conducción.

Peor automóvil de la categoría de subcompactos: Mitsubishi Mirage

Aunque a nuestro compañero Jason Torchinsky le gusta este modelo, para la mayor parte de conductores es el ejemplo perfecto de castigo con ruedas. Es lento, sus acabados se sienten demasiado baratos y, para el tamaño que tiene, su consumo no es tan bueno.

Peor automóvil de la categoría de compactos: Fiat 500L

En la terminología de Fiat, se supone que la L alude a una versión más grande del coqueto Fiat 500. En este caso, la L puede ser más bien de lacra. Este modelo de la casa llega aquejado de muy poca fiabilidad, ha puntuado mal en los test de choque, y los foros están llenos de personas que se arrepienten de haber comprado uno.

Peor automóvil tipo sedán de gama media: Chrysler 200

Es probable que la presencia del Chrysler 200 en esta lista no sorprenda a nadie. Cuando se anunciaron importantes descuentos en la compra de este modelo no faltaron las opiniones de que no merece la pena ni con una rebaja de 10.000 dólares.

Peor automóvil de lujo en el segmento de entrada: Mercedes-Benz CLA

El CLA parece un Mercedes, pero comparado con el resto de la gama del fabricante alemán, este modelo de entrada ni se conduce ni se siente como un Mercedes. Consumer Reports explica que su conducción es dura, que si interior es demasiado austero y que, aunque el precio base parece asequible, puede subir mucho a poco que le añadamos extras.

Peor automóvil sedán de lujo en tamaño medio: Maserati Ghibli

Algo va mal cuando la mejor parte de un Maserati es el sistema de entretenimiento a bordo diseñado por Dodge. El Ghibli luce realmente bien y suena mejor gracias a su motor Ferrari V6, pero el atractivo termina en su incómodo interior y en unos acabados que no son dignos de un coche de lujo de más de 70.000 dólares [vía Consumer Reports]