El pulpo es el invertebrado con el cerebro más grande, y probablemente el más inteligente de todos. Su inteligencia guarda semejanzas con la de los humanos, pero han evolucionado de manera tan distinta que es muy difícil comprender hasta qué punto. En la Academia de Ciencias de California tienen que inventarse puzzles para que sus pulpos no se aburran.

Algunos de los animales con los que trabajamos aquí son muy inteligentes y muy curiosos, así que a diario tratamos de pensar de forma creativa para proporcionarles un entorno que los estimule

Los biólogos que trabajan en el acuario entretienen a los cefalópodos con juguetes y puzzles: les suelen dar la comida dentro de un frasco con tapa, para que tengan que deducir cómo desenroscarla. Los animales se sienten más recompensados cuando lo consiguen por sus propios medios.

Esto no es nuevo, pero seguimos intentando entender hasta qué punto son inteligentes. Distintos estudios y experimentos han demostrado que los pulpos pueden usar herramientas, tienen memoria a corto y largo plazo y saben resolver problemas. Así lo describe la autora Sy Montgomery en la revista Orion:

Advertisement

Advertisement

En libertad, el pulpo descubre su entorno de forma activa, sin esperar a que este le llegue de golpe. El animal toma la decisión de salir a conseguir información, se da cuenta de cómo puede conseguir la información, la consigue, la utiliza, la almacena. Esto tiene mucho que ver con la conciencia

El sistema nervioso de los pulpos es peculiar: sólo un tercio de sus neuronas está en el cerebro, las otras 80 millones se encuentran en los tentáculos. Sus brazos tienen reflejos complejos que siguen funcionando aunque pierdan la cabeza, y nunca se enredan con otros gracias a unos sensores químicos.

Todavía no entendemos del todo la inteligencia de los pulpos, pero en la Academia de Ciencias de California tienen claro que son como niños: se aburren si no les dan algo que mantenga sus cerebros ocupados.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)