Prestarle un microscopio electrónico a un fotógrafo puede acabar para siempre con tu afición a los tomates. Stephan Diller ha pasado tres años utilizando estos instrumentos y el resultado son las espectaculares y terroríficas imágenes de este vídeo en el que veréis plantas e insectos a una escala pocas veces vista antes.

La técnica de Diller parece 3D, pero en realidad se trata de miles de fotografías interpoladas y reconstruidas mediante software hasta formar un vídeo. Diller ha titulado a este proyecto Nanoflights. Sólo tenéis que darle a play para disfrutar (o no) de una colección de paisajes microscópicos que parecen de otro planeta, y de una colección de pelos y pinchos cuyo propietario no querríais encontrar en un callejón oscuro. [Barcroft TV, vía Laughing Squid]