Tamaño de Marte comparado con el de la Tierra. Imagen: NASA

Marte es un planeta bastante pequeño si lo comparamos con la Tierra. Su masa es una décima parte de la de nuestro hogar en el espacio, y su tamaño es casi la mitad. Curiosamente, Marte podría haber tenido el doble de masa que la Tierra y un tamaño mucho mayor. La culpa de su actual talla la tiene Júpiter.

La primera vez que se publicó esta hipótesis fue hace diez años, pero ahora dos astrofísicos que estaban investigando el pequeño tamaño de Marte creen haber encontrado la razón exacta que hizo que Júpiter interfiriera en el crecimiento del planeta rojo.

Según las simulaciones creadas por Scott Kenyon y Ben Bromley, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y la Universidad de Utah la formación del Sistema Solar comenzó con el nacimiento de los gigantes gaseosos, seguida de la formación de los pequeños planetas rocosos entre los que se encuentra la Tierra.

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El disco de acrecimiento hacía girar en una misma dirección los materiales sólidos que, al colisionar, iban formando Mercurio, Venus, La Tierra y Marte. Sin embargo, llegó un momento en que la gravedad del masivo Júpiter comenzó a tirar de los protoplanetas en sentido contrario.

Una imagen detallada de Marte. Foto: NASA

Llegado a un punto, ambas fuerzas se equilibraron generando un efecto que se conoce como resonancia de barrido. El resultado fue una aceleración de las órbitas de los protoplanetas rocosos. El aumento de la velocidad interrumpió su crecimiento porque los fragmentos del disco de acreción solo se amalgaman a velocidades relativamente bajas. El más afectado por esta influencia de Júpiter fue el planeta en la órbita más cercana al gigante gaseoso, o sea, Marte.

Es un detalle interesante imaginar cómo hubiera sido nuestro Sistema Solar si Marte hubiera sido mucho más grande. Quizá con ese tamaño hubiera logrado un campo magnético lo bastante potente como para conservar su atmósfera y con ella su agua en estado líquido. Quizá en ese escenario hubiera sido Marte el que hubiera acaparado todo el agua de los planetas vecinos convirtiéndose en una megatierra y dejando nuestro propio planeta sin vida. [vía New Scientist]