2017 no ha sido un buen año para Uber. Una exempleada hizo públicas las espeluznantes condiciones de trabajo, se reveló que rastreaban usuarios e incluso su director ejecutivo, Travis Kalanick, tuvo que renunciar. Ahora uno de sus coches se ha incendiado después de que la compañía lo hiciera operar sabiendo que era defectuoso.

A inicios de año Uber llegó a Singapur, su primer mercado asiático. El problema para la compañía era que le costaba mucho conseguir conductores dado que los coches en el país son extremadamente costosos para los ciudadanos. Lo que se le ocurrió a Uber, apurados por comenzar a operar, fue comprar una flota de más de 1.100 coches modelo Honda Vezel para alquilarlos a conductores y así iniciar sus actividades lo más pronto posible.

Advertisement

No obstante, esto lo hicieron mediante otra compañía que compró los coches en lote para que costaran menos, según reportan desde el The Wall Street Journal. El problema es que poco tiempo antes ese modelo de Honda Vezel había sido retirado del mercado por tener un defecto electrónico que lo hacía sobrecalentar y tenía riesgo de incendio. Y, según documentos filtrados conseguidos por el Journal, los directores de Uber en Singapur lo sabían y aún así compraron los coches con la intención de ahorrar dinero.

El resultado fue inevitable. Uno de los coches se incendió cuando dejaba a un pasajero en un barrio residencial de Singapur. El conductor, Koh Seng Tian, asegura que sintió el olor a humo y segundos después las llamas brotaron del tablero. Tanto el interior del coche como el cristal se derritieron por el incendio antes de que fuera apagado con un extintor.

Días más tarde la noticia legó a las oficinas centrales de Uber en San Francisco, California. De los más de 1,000 coches comprados por Uber en Singapur 65 unidades eran defectuosas. A la fecha, todos los coches defectuosos han sido reemplazados o reparados en el país. Aún así, los documentos filtrados que llegaron a las manos del Journal aseguran que Uber decidió mantener los coches circulando mientras llegaban sus reemplazos, incluso cuando el incendio ya había sucedido.

Como respuesta, Uber envió el siguiente comunicado a los medios de comunicación:

“Tan pronto como supimos del caso de un Honda Vezel de la flota de coches en alquiler , tomamos medidas rápidas para solucionar el problema, coordinándonos con las autoridades de transporte de Singapur y expertos técnicos. De igual forma reconocemos que podríamos haber hecho más, y lo hemos hecho. Incorporamos protocolos estrictos de seguridad y contratamos a tres expertos en la materia cuyo único trabajo es verificar que se cumplan las medidas de seguridad. Desde inicios de año hemos respondido de manera proactiva a seis retiros de vehículos del mercado, y lo seguiremos haciendo para proteger a todos los que usan Uber.”

Este caso se convirtió en otra pesadilla de publicidad para la compañía que se encuentra en medio de un alud de problemas. [vía The Wall Street Journal]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.