A finales de 2012, el gobernador de Oaxaca, México, contrató a veinte personas con problemas auditivos graves para controlar las imágenes de las 230 cámaras de vigilancia de la ciudad. La medida no sólo tiene su explicación, sino que la labor realizada por estos técnicos ha mejorado sustancialmente la lucha contra el crimen y atención de emergencias en Oaxaca.

Aunque el uso de cámaras de vigilancia urbanas no es nada nuevo, el valerse de personas sordas para gestionarlas sí que lo es. Las autoridades de Oaxaca explican que las personas sordas no se distraen tan fácilmente con el ruido, y su capacidad para leer los labios y para fijarse en otros detalles visuales ha sido clave en la resolución de varios casos delictivos, entre ellos un homicidio.

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Los veinte técnicos, apodados 'Los ángeles del silencio' trabajan en el Centro de Control de Emergencias de Oaxaca. Las autoridades del estado mexicano ya han anunciado que aumentarán el número de cámaras de 230 a 400. Previsiblemente también aumentarán las filas de estos Ángeles del silencio. [The Atlantic]

Foto: klaikungwon / Shutterstock