Imágenes tras el paso de Harvey. AP

Las marejadas y los vientos devastadores de Harvey castigaron gran parte de Texas. Desde entonces, las labores se han centrado en la difícil reconstrucción de las zonas. Al menos 2 personas que trabajaban ayudando han fallecido por culpa de una infección bacteriana devoradora de carne.

El 16 de octubre, Josue Zurita, un carpintero en Galveston, Texas, murió después de que esta infección bacteriana, la fascitis necrotizante, se extendiera por su cuerpo. Se trata de una infección aguda muy conocida, de hecho mata a una media de 1.000 personas al año sólo en Estados Unidos.

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La infección se extiende por el tejido subcutáneo y la fascia, produciendo una rápida necrosis tisular (muerte de células o tejidos de un organismo vivo), con grave afección del estado general del afectado.

Zurita fue hospitalizado el 10 de octubre por una “herida grave infectada en su brazo izquierdo”. Los doctores creen que probablemente ocurrió unos días antes. Como decíamos, la fascitis necrotizante mata el tejido que se conecta alrededor de los músculos, los vasos sanguíneos, los nervios y la grasa a medida que la bacteria se disgrega por el cuerpo.

Grupos de ayuda tras el paso del huracán. AP

Los investigadores piensan que la infección pudo haber ocurrido cuando las bacterias de los desechos de Harvey o de las aguas de las inundaciones penetraron en su cuerpo, quizás a través de una herida o un corte. El hombre formaba parte de uno de los grupos de reconstrucción tras el paso del huracán.

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Con su muerte ya son dos las personas que han fallecido en las últimas semanas a causa de la infección bacteriana. Hace un mes moría en su casa Nancy Reed, de 77 años. Su diagnóstico fue el mismo: fascitis necrotizante.

Además, hay una tercera persona infectada que ha sobrevivido a la bacteria, el bombero J. R. Atkins. El hombre ha explicado a los medios que probablemente la contrajo a través de una picadura de un insecto en su brazo mientras prestaba ayuda en la ciudad de Missouri.

Sea como fuere, todos estos casos han puesto en alerta a los servicios sanitarios, quienes han emitido un comunicado advirtiendo sobre cómo actuar ante una posible infección.

Además y como suele ser habitual en estas circunstancias, se advierte a los ciudadanos para que sigan una serie de pautas mínimas con las que evitar un posible contagio como son lavarse las manos con agua y jabón o aplicar rápidamente los primeros auxilios a heridas menores y cortes. [The New York Times]