Treinta euros de multa por un delito de lesiones leves. Esa es la condena que ha recibido Ricardo Osorio, el repartidor que se hizo viral de la noche a la mañana después de propinar una bofetada a Sergio Soler un youtuber que se dedicaba a hacer bromas de cámara oculta.

El pasado mes de diciembre Soler, conocido en YouTube por el apelativo de Mr. Granbomba, publicó un vídeo en el que Osorio le propinaba una sonora bofetada después de que este le llamase “caranchoa”. El vídeo se hizo viral y abrió un enconado debate sobre quién de los dos implicados tenía razón, si el bromista que se decica a parar a desconocidos por la calle con apelativos como “pringao”, “bocachancla”, “soplanucas”, “cabeza de almendra” o “spaghetti”, o el repartidor que tenía un mal día y decidió no aguantar la broma.

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Soler interpuso una demanda por agresión, pero el magistrado del juzgado de Instrucción 8 de Alicante, Ángel Manuel Villanueva, estima que Osorio no tiene por qué indemnizar de ninguna forma al youtuber. La multa es más una cuestión simbólica que otra cosa. ¿Se ha hecho justicia? [vía Agencia EFE]