Imagen: Space X

Elon Musk quiere lanzar el primer vuelo de carga a Marte en 2022, pero su plan no termina ahí ni mucho menos. El CEO de Space X quiere que en 2024 haya cuatro vuelos al planeta rojo, dos de ellos tripulados y con 100 personas a bordo cada uno. Para ello está diseñando el cohete más grande que se ha visto nunca.

Musk ha aprovechado el Congreso Internacional de Astronáutica (IAC) que ha tenido lugar en Adelaida para anunciar este nuevo plan. Es incluso más ambicioso que el esbozo que presentó en la edición anterior del congreso celebrada en México. La base de todo es un nuevo cohete que Musk llama BFR (Literalmente Big Fucking Rocket. Un jodido cohete enorme)

El BFR (Big Fucking Rocket)

El nombre le va que ni pintado, porque lo que Musk plantea es un nuevo cohete cuyo sistema de lanzamiento es incluso mayor que los 110 metros del Saturn V, el cohete más grande fabricado por el ser humano.

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La nave que ese cohete pondrá en órbita tiene 9 metros de diámetro y 48 de longitud, con capacidad para albergar hasta 100 personas repartidas en 40 camarotes. Todo el sistema, por supuesto, es completamente reutilizable. Este último aspecto es fundamental para ahorrar costes.

Musk también ha apuntado que la nave tendrá una cámara de seguridad especial para proteger a la tripulación en caso de que una tormenta solar les alcance en mitad del viaje. El Fundador de Space X no ha dado muchos más detalles al respecto.

Una base en la luna

“Estamos en 2017 y no tenemos ninguna base en la Luna. ¿Qué demonios está pasando?” Entre aplausos, Musk reiteraba la necesidad de convertirnos en una especie interestelar por el bien de nuestra propia supervivencia. La frase la ha ilustrado con la imagen renderizada de una base en la luna con una plataforma de lanzamiento para su BFR. No obstante, no ha ofrecido detalles de las funciones que tendría una base semejante o si pretende construirla. Tan solo ha apuntado la posibilidad de que realicen pruebas de aterrizaje sobre nuestro satélite.

De lo que si ha hablado es del calendario para Marte y de la razón por la que quiere envíar la primera nave en 2022. “Cinco años me parece tiempo más que suficiente”, ha recalcado el inventor. Para que su plan funcione es preciso desarrollar un sistema que permita sintetizar el CO2 y agua de la atmósfera marciana en metano y O2 para obtener combustible suficiente para la vuelta. El primer lanzamiento de carga iría destinado precisamente a poner a prueba esa tecnología.

Robar calzoncillos para financiarse

El fundador de Tesla, Space X, The Boring Company y padre del Hyperloop reconoce que su plan para ir a Marte es ambicioso, y que la cuestión de cómo financiarlo no está resuelta aún. Musk bromeó en la conferencia diciendo que se podrían robar calzoncillos como los gnomos del famoso gag de Los Simpson, pero que no confía en la rentabilidad de ese método.

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Poniendose más serio, el CEO de Space X ha comentado la posibilidad incluso de recurrir al crowdfunding y se ha ofrecido para poner todo el músculo financiero y empresarial de sus compañías al servicio de la nueva empresa.

El sistema de Transporte Interplanetario con cohetes reutilizables que propone Musk puede terminar financiándose a si mismo de varias maneras. Para empezar se supone que debería ser capaz de servir para poner grandes cargas en órbita (foto superior). O incluso llevar esas cargas a la Luna. Como colofón a su conferencia, Elon ha anunciado un proyecto para usar el BFR como sistema de transporte suborbital. Usarlo supondría conectar cualquier ciudad del mundo con cualquier otra en poco más de media hora.

¿El futuro? Terraformar Marte

Musk terminó su conferencia mostrando un timelapse digno de una novela de Asimov en el que explicaba la evolución de su base sobre Marte. Primero una plataforma permanente para lanzamientos, después varias. Luego construir los primeros edificios de una ciudad modular y hacerla crecer. Eventualmente, Elon confía en que haya suficientes personas y tecnología en Marte como para abordar la terraformación definitiva del planeta.

¿De momento es ciencia ficción? Lo es. ¿Va a ser muy complejo de financiar? Desde luego. Sin embargo, los locos planes de Elon son la inspiración que necesitamos para que las compañías, los gobiernos y el público general se anime a colaborar en un proyecto (colonizar otros planetas) que debería ser la prioridad número uno de la humanidad como especie. Personalmente, prefiero creer que puede hacerse a poner pegas, quejarse de que los números no son realistas y decir que es imposible.