Hace casi 3 años, el que por aquel entonces era CEO de Opera, Jon von Tetzchner, abandonó la compañía para embarcarse en otros proyectos. El resultado es Vivaldi, un navegador que viene con una promesa muy sencilla: hacerle la vida más fácil a los power users cuando navegan por Internet.

Está basado en Blink, el motor que Google utiliza en Chrome desde que se apartó de WebKit, y tiene algunas funciones muy interesantes. De momento es sólo una preview, una declaración de intenciones, de lo que será algún día el navegador.

Para empezar toda la apariencia cambia según el color de la página que estemos visitando. Nada especialmente útil pero un toque visualmente muy agradable y que da contexto. Aparte, incluye una función llamada stacked tabs que recuerda un poco a la que Apple introdujo con versión de Safari para Yosemite sólo que implementado de una manera más inteligente. Básicamente lo que hace es agrupar las pestañas que pertenecen a un mismo dominio en una sola, evitando en cierto sentido el típico caos que se forma cuando tenemos decenas abiertas. También permite crear stacks personalizados, sólo hay que arrastrar una pestaña encima de otra.

Por lo demás, y puesto que es una preview técnica, Vivaldi no tiene mucho mas. Es interesante, y cómoda, la disposición que tiene el menú de marcadores. Desde ese mismo menú también podemos acceder a nuestros contactos y, más interesante, a una función específica para tomar notas y subrayar ciertas partes de la web. Aunque aún no está operativo, parece que tendrá también un pequeño cliente de correo integrado.

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Vivaldi puede descargarse ya desde su web y jugar con un poco con él. Creo que aún está demasiado verde como para utilizarlo de navegador principal pero merece la pena utilizarlo y ver como un campo tan aparentemente explorado como el de los navegadores todavía tiene mucho margen de mejora.