Foto: Wikipedia

A veces los árboles se tuercen en formas muy caprichosas, pero una cosa es un par de árboles que no crecen rectos, y otra muy diferente que cientos de árboles del mismo bosque se tuerzan exactamente de la misma forma y en la misma dirección. Bienvenidos a Krzywy Las, el bosque retorcido de Polonia.

El fenómeno no ocurre en todo el bosque. Se limita a una zona concreta de alrededor de 3.000 metros cuadrados. La mayor parte de los árboles de este área se curvan de manera radical justo en la base, y siguiendo una trayectoria curva que los hace parecer enormes signos de interrogación. Por si fuera poco, todas las curvaturas apuntan exactamente en la misma dirección: norte.

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A día de hoy, no existe una explicación coherente sobre el fenómeno. El experto en genética de plantas de la Universidad de Manitoba William Remphrey explica que si el origen fuera una desviación genética común, la curvatura debería seguir manifestándose en las raíces por debajo del nivel del suelo, y sin embargo no es así.

Foto: Lisa

La hipótesis de Remphrey y de otros investigadores es que los árboles sufrieron algún tipo de fuerza prolongada cuando apenas tenían un año o dos de vida (hacia el año 1934, según los análisis). Lo que se desconoce es que tipo de daño fue ese. Se ha especulado con que pudiera haber caído una nevada tan copiosa que sepultara los árboles jóvenes el tiempo suficiente como para desviarlos de esa forma, pero eso no los hubiera dejado tan bien alineados.

No, el agente que curvó estos árboles es, según todos los indicios, la mano del hombre. Se especula con la idea de que algún forestal o jardinero local recibiera la orden de curvar adrede los árboles para que fuera más fácil integrar su madera en algún tipo de construcción como las cuadernas en el casco de una embarcación o algún mueble exótico.

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La Segunda Guerra Mundial se interpuso en el destino de estos árboles. No solo nadie los taló, sino que los bombardeos intensivos sobre la cercana villa de Gryfino destruyeron cualquier registro que pudiera haber sobre la intención de las personas que los doblaron. Hoy están declarados patrimonio natural de Polonia y su salud se vigila celosamente. [Griffindor’s Gate vía NYT]