Cuando no está dirigiendo el Planetario Hayden o impartiendo lecciones sobre astrofísica, a Neil DeGrasse Tyson le gusta ponerse nerd hablando de películas y series de TV. Recientemente lo ha hecho con Juego de Tronos, y puede haber revelado uno de los mayores misterios en torno a los dragones.

DeGrasse Tyson comienza hablando inocentemente de anatomía y de cómo de realistas son los dragones de la serie. Lo cierto es que el científico y divulgador está muy conforme con cómo han representado a las criaturas.

El tamaño de las alas, por ejemplo, es el correcto para poder levantar en el aire su descomunal masa. Al bueno de Neail también le gusta el detalle de que los monstruos usen los brazos de sus alas para caminar cuando están en tierra, algo que comparten con otros animales de alas membranosas como los murciélagos.

Entendemos que estás al día con los acontecimientos de la séptima temporada de Juego de Tronos, Si no es así, no sigas adelante.

La cosa se pone más interesante cuando llegamos a un dragón concreto: Viserion. Al final de la séptima temporada asistimos estupefactos a una escena en la que el Rey de la Noche aparece volando a lomos del dragón reanimado y lo usa para destruir el muro y abrir paso a su horda de muertos vivientes. La cuestión es que Viserion destruye el muro con fuego de color azul en lugar de llamas rojizas como las de sus hermanos.

El detalle ha suscitado un intenso debate entre los fans sobre la naturaleza del aliento del dragón muerto. En A World of Ice and Fire George R. R. Martin especifica que existen dragones de hielo, y que su aliento es tan frío que es capaz de congelar una persona en un instante. Varios miembros del reparto se han referido a Viserion como el dragón de hielo. Sin embargo, por muy frío que sea su aliento, la idea de destruir un muro de hielo con frío no encaja mucho.

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La segunda explicación es que Viserys no sea en realidad un dragón de hielo, sino un dragón no muerto. Neil Degrasse Tyson no ha explicado ese punto, pero si da una respuesta muy interesante a la llama de color azul.

DeGrasse explica que, en términos muy generales el color de la llama es indicativo de su temperatura. Los sopletes de acetileno, por ejemplo, emiten una llama azul a 3.000 grados Celsius, el triple que el fuego normal.

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¿Es posible que el aliento de Viserion siga siendo fuego pero mucho más potente que el de sus hermanos tras el contacto con la magia del Rey de la Noche? DeGrasse no tiene respuesta para eso, pero al menos ofrece una explicación muy satisfactoria a como el dragón puede destrozar el muro de hielo tan fácilmente. Nada mejor que un soplete de acetileno de veinte metros. [vía Vanity Fair]