El 19 de enero de 2006, la sonda New Horizons abandonaba la Tierra para emprender un viaje de casi una década en busca de Plutón, planeta enano. Desde hace unos días está más cerca del mismo que nosotros del Sol. Llegará allí el próximo 14 de julio en un evento histórico y después de un viaje de casi 6.000 millones de kilómetros.

Para la New Horizons, Plutón y Caronte son de momento los dos puntos borrosos que se ven en la imagen de arriba. Y aunque muestra poco más que dos motas deformes flotando en la inmensidad del espacio la realidad es que la distancia tan brutal que nos separa del planeta enano hace que nuestras mejores fotos del mismo no sean mucho mejores. Esta canica difusa es la mejor idea que nos podemos hacer de Plutón.

Caronte es la principal de sus Lunas, pero se acompaña de otras cuatro más pequeñas: Hidra, Styx, Nix y Cerberos. Dos de ellas ni siquiera las conocíamos cuando New Horizons abandonó la Tierra en 2006. New Horizons no es una sonda muy grande, tiene el tamaño aproximado de un piano de cola, o de una cama grande. Sus cámaras nos darán las mejores imágenes hasta la fecha de la superficie del planeta, con sus sensores podremos detectar las partículas que escapan de la fina atmósfera que tiene el planeta enano y además tendremos una idea mucho más aproximada de su superficie. Tan aproximada, de hecho, que podremos realizar una topografía en 3D de de los valles, ríos y accidentes geográficos del mismo. Un mapa, detallado, del planeta (enano) más distante de nuestro Sistema Solar.

Qué esperamos encontrar

La respuesta a por qué hemos decidido enviar una sonda hasta Plutón es, en realidad, bastante simple: no sabemos cómo es. No del todo, siendo técnicos. La idea más aproximada que tenemos, es una vez más, esa mancha borrosa de ahí arriba y otra serie de datos que deducimos mediante diversos cálculos y fórmulas.

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¿Por qué sabemos tan poco? Para empezar Plutón está lejos, muy lejos. A 6.0000 millones de kilómetros de nosotros. Está tan lejos, de hecho, que no sólo nos ha costado 10 años enviar una sonda hasta allí sino que toda la información que New Horizons capture en forma de fotos y escáneres tardará 4 horas y media.

Una vez termine de explorar el planeta, New Horizons se dirigirá también a Caronte y al resto de lunas de Plutón. Lo interesante de Caronte es que la teoría de formación detrás de la misma es muy similar a la que tenemos de nuestra Luna: una colisión con otro meteorito o cuerpo celeste que “arrancó” una parte de la Tierra y la colocó orbitando en torno a nosotros hace mil millones de años.

Una vez New Horizons haya completado su misión en Plutón y en sus lunas, la misión no termina exactamente ahí. ¿El objetivo? Llevarla aún más allá hasta el cinturón de Kuiper y explorar los cubewanos.

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Los cubewanos, con su exótico nombre, son los objetos que se colocan en el cinturón de Kuiper y van evolucionando con este. Lo interesante aquí, una vez más, es la relativa poca idea que tenemos acerca de cómo son, y por qué están ahí. Algunas teorías sostienen que son el producto del choque de cometas, otras que su formación estuvo originalmente ligada a ubicaciones más hacia dentro en el sistema Solar, entre Jupiter y Saturno, pero que el desplazamiento de la órbita de este los relegó hasta su posición actual.

Los cubewanos son interesantes porque algunos no son precisamente pequeños, más teorías apuntan a que algunos podrían tener incluso un tamaño parecido al de Marte.

New Horizons irá enviando nuevas fotografías y material conforme se acerque el 14 de julio. Será a partir de ese día cuando empezaremos a conocer con muchísimo más detalle cómo es y por qué está ahí nuestro querido Plutón. [Fuentes: NASA, Vox, Wired]

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