La bola de níquel al rojo vivo parece ser un supervillano que casi nadie puede detener. La hemos visto enfrentarse a un Nokia 3310 y su archienemigo parece ser el nitrógeno líquido, pero ni siquiera este podrá enfriar lo suficiente un montón de pólvora como para evitar que explote, y este vídeo es la prueba.

Los chicos del canal de YouTube Carsandwater han querido comprobar si el nitrógeno líquido podía enfriar la pólvora hasta tal punto de que quedara inutilizada, y que ni siquiera una bola de níquel hirviendo al rojo vivo pudiera hacerla detonar.

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El problema es que ha sido así. La bola de níquel está tan caliente y la pólvora es tan volátil que no importa que esté remojada en un líquido a temperaturas bajo cero, siempre va a reaccionar. Y el resultado es puro espectáculo. [vía Carsandwater]


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