¿Cara o cruz? Durante siglos, lanzar la proverbial moneda al aire ha sido sinónimo de echar a suertes algo, pero ¿y si te dijera que las probabilidades de que salga cada cara no son las mismas? Hay ciertos factores que influyen en el resultado, y es bueno conocerlos antes de lanzar la siguiente moneda.

Lanzar una moneda al aire no es un 50/50

Comencemos con la típica moneda que se lanza al áire. El matemático de la Universidad de Stanford y antiguo mago profesional explica que las probabilidades de que salga una u otra cara no son las mismas, aunque sí muy similares. Si se lanza la moneda y se atrapa en la mano, la cara que quedaba hacia arriba antes del lanzamiento tiene algo de ventaja (un 51% sobre un 49% de la que queda abajo).

Entonces, ¿hay que elegir la cara que esté hacia arriba? La respuesta es no. Hay que elegir la cara que esté hacia abajo. La razón es que aquí entra en juego un segundo sesgo: la mayor parte de las personas que echan una moneda al aire, la vuelven a dar la vuelta después de que les caiga sobre la mano.

Si se deja caer la moneda al suelo, todo depende de la superficie, pero si el lanzamiento la hace girar en el suelo, las probabilidades se incrementan drásticamente a favor de la cruz. La razón en el siguiente punto

Hacer girar la moneda sobre una mesa

La probabilidad es incluso peor cuando ponemos la moneda de canto sobre una mesa y la hacemos girar. El 80% de las veces sale cruz, y la razón es que, en la payor parte de las monedas, el grabado de la cara tiene algo de material que el de la cruz. Eso hace que el peso se incline hacia ese lado, dejando la cruz (más ligera) arriba. La forma en la que la moneda se balancea es tan rápida que a menudo engaña al espectador y lo hace creer que la moneda se ha dado la vuelta cuando en realidad no ha sido así.

No es lo mismo una moneda limpia que sucia

A menudo los charlatanes engañan a sus víctimas ofreciendo una moneda nueva y reluciente, pero si de lo que se trata es de hacerla girar sobre una mesa, el sesgo es aún mayor. Las monedas nuevas son las que más probabilidades tienen de salir con la cruz hacia arriba. A medida que las usamos, la suciedad acumulada sobre la superficie equilibra un poco el peso e iguala las probabilidades. La probabilidad, por cierto, de que al lanzar una moneda esta caiga de canto y se quede ahí son de alrededor de una entre 6.000.

Consejos para incrementar tus posibilidades

A menos que usemos una moneda trucada o seamos prestidigitadores, no hay ningún consejo que nos permita ganar siempre, pero si seguimos estas directrices al menos nos aseguraremos de que las probabilidades jueguen a nuestro favor.

  • Procura ser tú el que elija primero cara o cruz
  • Si no eres el primero en elegir, lanza tú la moneda
  • Nunca permitas que sea la otra persona la que elija y lance
  • Si la otra persona lanza y recoge la moneda, elige la cara que no esté hacia arriba.
  • Si eres tú el que lanza, pero no el que elige primero, procura dar la vuelta a la moneda o no en función de lo que haya elegido el otro. (Si ha elegido la cara hacia arriba, dale una última vuelta a la moneda antes de enseñarla).
  • Nunca dejes que el otro elija si vais a dejar que la moneda gire sobre una mesa. Si eres tú el que elige, examina la moneda y elige la cara que tenga menos dibujo. La mayor parte de las veces la cara es el lado más pesado (y por lo tanto queda abajo), por lo tanto, elige cruz.

[Universidad de Santa Barbara y Universidad de Stanford vía Smithsonian]