Para unos un centro comercial en Navidad. Para otros, una trampa mortal. Foto: Negative Space

¿Te pone automáticamente nervioso y de mal humor escuchar un villancico antes del 15 de diciembre? No estás solo y, lo que es peor, no es que seas un gruñón que odia la Navidad. Resulta que escuchar villancicos mucho antes de esas fechas realmente supone una carga psicológica.

La psicóloga clínica británica Linda Blair explica en una entrevista a Sky News cuál es el problema con escuchar villancicos fuera de fecha. Las típicas canciones navideñas hacen que las personas piensen en esa época del año por llegar y en todos los quehaceres que tienen por delante: cenas, viajes, invitaciones, regalos, gastos extras... Todo ello incrementa los niveles de estrés.

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Blair añade que determinados puestos de trabajo están más expuestos a este problema que otros, las personas que trabajan en centros comerciales tienen que soportar horas y horas de música navideña repetitiva que se cobra su precio a nivel psicológico y que en muchos casos contribuye a dolencias como el estrés o la depresión.

No va muy desencaminada en esta alusión a los centros comerciales. Según una encuesta realizada por el Tampa Bay Times, algunos establecimientos comienzan a poner tonadillas navideñas a mediados de octubre. El hecho de que siempre sean las mismas y se repitan una y otra vez no ayuda a desconectar de unas fiestas que son muy estresantes para más de uno. Bajo estas líneas, la canción que intoxicó gravemente a todo el equipo de Gizmodo la Navidad de 2016 tras pasar por Nueva York y de la que aún no nos hemos recuperado. [vía CBS]