Desde su presentación en el año 2013, No Man’s Sky se ha convertido en uno de los juegos más esperados de esta generación. El juego prometía ser una aventura espacial casi infinita, y de cierto modo cumple esa promesa. Pero No Man’s Sky no es un juego cualquiera, va más allá de la típica aventura llena de acción. Su creador quiere que te pierdas en él, y en mi lo ha conseguido.

Es difícil escribir sobre No Man’s Sky, muy difícil. Es de esa clase de productos que la mejor forma de entenderlo es experimentándolo en persona, y por un largo rato. Pero de cualquier modo, hay mucho que se puede decir de este juego, lo que es y lo que no es, además de que debemos tener claro que hay muchas, muchísimas cosas de él que todavía no conocemos, y que pasará un buen tiempo hasta que lo hagamos.

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No Man’s Sky se puede resumir en una sola palabra: exploración. En eso se basa el juego, es una especie de simulador espacial que quiere ser lo más realista posible, al menos en lo que cabe, y que fácilmente te puedes perder en su enorme universo.

Una de las características del título que más se ha mencionado es que se basa en un sistema procedural para generar “más de 18 billones de planetas”, los cuales estarán llenos de plantas y animales diferentes y también generados al azar, para que descubras. Todo esto suena muy bien sobre el papel pero es al vivirlo que descubrirás cómo realmente te puedes perder en este juego. Recuerdo que en mis primeras horas me encontré paseando perdido por un planeta sin entender muy bien qué hacer, porque el juego es realmente confuso. Te lanza allí, en medio de un planeta aleatorio, y tu tienes que ver qué hacer, a dónde ir y cómo salir de ahí.

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Está claro que hay una historia principal que puedes seguir, pero el juego está diseñado para que tengas tu la última palabra en cuanto a cómo seguirla, a cómo aventurarte hacia tu propósito final: llegar al centro de la galaxia.

Viaja, explora y recolecta. Repite

En general en No Man’s Sky te la pasarás haciendo algunas cosas básicas. Si estás en el espacio te dirigirás a cualquier planeta o luna a tu alrededor, allí comenzarás a explorar y descubrir sus misterios; cada icono en la distancia llamará tu atención, cada animal extraño de dos cabezas o aspecto tenebroso se robará tu mirada por un par de segundos, y te dedicarás a recolectar cuanto material y objeto se atraviese en tu camino. Al final, cuando estés satisfecho, volarás de nuevo al espacio y te dirigirás a otro planeta o sistema estelar a hacer lo mismo. Viaja, explora y recolecta. Repite.

Lo que hace especial a esta experiencia es la sensación de logro y recompensa que obtienes al realizar varias tareas, aunque esto dependerá de qué tan explorador y obsesivo seas. En mi caso, por ejemplo, no hay nada que me emocione más que buscar monolitos y artefactos de razas alienígenas antiguas para entender un poco más acerca de las culturas y especies de No Man’s Sky. Con cada nuevo artefacto que descubro aprendo una palabra más, y así al conversar con los mercaderes y seres alienígenas que me encuentro en el camino los puedo entender un poco más, saber qué necesitan, qué dicen y al fin y al cabo esto el juego te lo recompensa dado que si los entiendes podrías obtener algún regalo o beneficio. Así, por ejemplo, conseguí una nueva (y mejor) arma multi-herramienta, confiando en un alien que solamente me pidió ver mi viejo modelo.

De tus viajes puedes obtener muchas cosas: dinero, si te dedicas a recolectar materiales valiosos; conocimiento, si te dedicas a estudiar las ruinas alienígenas y analizar a todos los animales y plantas en ese planeta; y tecnología, si te dedicas a buscar bases planetarias o naves en ruinas para sacar provecho a sus planos y documentos. He llegado a pasar hasta dos horas en un solo planeta, y aún me faltaron cosas por descubrir en él.

El problema es que después de 20 horas no hay dudas de que a muchos se les hará repetitivo este tema; podrías perder el interés en esas culturas, o sencillamente te cansarás de recolectar y vender recursos para obtener dinero. Puede pasar, me ha pasado en par de ocasiones, en las que he decidido sencillamente saltarme un sistema estelar completo para continuar con el propósito real del juego; y allí es donde está la importancia de la historia de fondo en No Man’s Sky, y la curiosidad que despierta en ti.

El misterio del centro de la galaxia

Como mencioné algunas líneas atrás, No Man’s Sky te lanza sin ningún tipo de mensaje o introducción cinemática en el juego con un solo propósito: debes llegar al centro de la galaxia y descubrir su secreto. ¿Por qué? Eso no importa; el hecho es que sentirás la curiosidad, y tu viaje será muy largo.

A medida de que vas explorando sistemas estelares y buscando recursos (como el estúpido iridio que tanto me ha hecho sufrir) también te encontrarás con algunas pistas, algunos guiños que forman parte de la historia de fondo en el juego. Seguir estas pistas es tu decisión, además de que debes elegir cuál camino seguir, de las varias opciones posibles. Al hacerlo te encontrarás con una historia tan misteriosa que se robará tu atención. En mi caso lo ha logrado.

Sean Murray, creador del juego, dijo en repetidas ocasiones que su obra estaría llena de sorpresas y misterios por resolver; de momentos geniales que se sentirían únicos. En el juego hay muchas preguntas, y poco a poco irás encontrando respuestas, e incluso habrá algunas que tendrás que deducir por ti mismo.

Por ejemplo, una de las mayores incógnitas de este juego es bastante existencial: ¿quién eres? Es imposible ver a tu personaje; no se refleja en el agua ni en cristales, no lo puedes ver en los menús, no sabes qué o quién eres. Quizás hay un momento en el que podamos conocer la respuesta, y esa simple idea te mantiene andando y explorando.

Además, en tu viaje al centro de la galaxia, te encontrarás con algunas sorpresas inesperadas que cambiarán tu forma de ver al juego en más de una ocasión. Son los detalles que más importan en el viaje.

Lo mejor está en los detalles

Algunos de los momentos que más he disfrutado del juego tienen que ver con los aspectos más pequeños e inesperados del juego. Por ejemplo, al momento de explorar un planeta y salir cargado de recursos con destino a la estación espacial más cercana para venderlos y hacer algo de dinero, pero no más al salir de la atmósfera de ese planeta ser atacado por un par de piratas espaciales. Esa sensación de combate inesperado, de que hay cazador de recompensas esperando a que hagas tu agosto explorando para luego intentar quitártelo, es parte de la magia del juego.

También está la sensación de que no estás solo (aunque de cierto modo sí lo estás) cuando terminas de hacer un viaje warp y llegas a un sistema estelar completamente nuevo, para que dos segundos más tarde aparezcan frente a ti una serie de naves espaciales de carga escoltadas por pequeños cazas, como si vinieran de otro viaje y se encontraran contigo por pura casualidad.

O la sensación de que realmente estás viajando en el espacio cuando usas tus motores de pulso para viajar hacia un planeta, tardas unos 20 segundos en llegar, y luego vez cómo ese punto que veías azul en la distancia se va transformando en un lugar “real” y tangible, con montañas y plantas y nieve, o costas, cuando ingresas por la atmósfera hasta aterrizar.

O esa maravillosa banda sonora que de cierto modo me recuerda a la película Interstellar de Christopher Nolan y ayuda a que me inmersa de lleno en el juego.

O la sensación de sorpresa cuando llegas por primera vez a uno de esos misterios o anomalías espaciales de los que no hablaré, porque no quiero arruinarle la sorpresa a nadie.

No es un juego perfecto, pero es justo lo que esperaba

Por todo lo que menciono antes y más cosas que seguro no he vivido aún en el juego, puedo decir que No Man’s Sky es una experiencia distinta, es una aventura o un viaje en el que, si te gusta, te pierdes fácilmente. Las bolsas que tengo bajo mis ojos al momento de escribir estas líneas son la mejor evidencia de ello.

¿Es un juego perfecto? Para nada, ni tampoco es un juego para todo el mundo. Desde su presentación hace tres años cada quien ha querido hacerse su propia idea de lo que esperaba que fuera No Man’s Sky, y hay quienes no están disfrutando el resultado final por no ser lo que esperaba, o mejor dicho, lo que creían que iba a ser.

En general este es un juego para quienes les gusta lo diferente, para quienes disfrutan de la exploración y perderse por horas en lugares extraños, coloridos y preciosos. Es para quienes disfrutan de recolectar cosas y mejorar sus herramientas poco a poco, quienes gozan de la sensación de ver cómo después de horas de juego se han podido comprar una nave mucho mejor, y cómo no, es para los fanáticos de la ciencia-ficción en su estado más puro, esa de Arthur C. Clarke, Peter Hamilton y Dan Simmons. O si lo tuyo son las películas, de Interstellar, 2001: A Space Odyssey y Moon.

Si me preguntan con qué compararía No Man’s Sky, por alguna razón diría que es una especie de mezcla entre The Martian, Battlestar Galactica y Minecraft. Quizás no sea la forma más exacta de describirlo, pero es con la que más me siento identificado. Al menos así ha sido ha sido mi experiencia, y eso cuando siento que todavía me queda mucho por explorar en este universo.


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