Vista aérea de la selva amazónica. Foto: CIAT / Flickr, bajo licencia cc

Noruega proporciona 1.000 millones de euros anuales a Brasil en concepto de ayuda financiera desde 2008, pero su paciencia se está agotando. El gobierno del país nórdico acaba de lanzar una amenaza muy directa a Brasil: o logra revertir la deforestación del Amazonas o adiós dinero.

La ayuda, de hecho, estaba destinada a parar la deforestación causada por la industria maderera y el cultivo abusivos. En una carta dirigida a su homónimo brasileño, el ministro noruego de Medio Ambiente, Vidar Helgesen explica:

El índice de deforestación del Amazonas ha descendido de manera estable desde 2008 a 2014, lo cual es un logro impresionante que ha tenido un impacto muy positivo tanto en Brasil como en el resto del mundo.

En 2015 y 2016, la deforestación de la selva amazónica ha vuelto a aumentar de forma preocupante. Si esta tendencia sigue incrementándose de la manera más modesta, nuestro apoyo se reducirá a cero.

El índice de deforestación, efectivamente, ha subido un 29% en 2016, aunque aún está lejos de los alarmantes niveles de 2005. Parte del problema es que el primer ministro brasieño, Michel Temer, está próximo al lobby de los grandes productores agrarios del país. En el último ejercicio, el precupuesto del país carioca para medio ambiente se ha visto reducido, detalle que tiene muy preocupado al gobierno Noruego.

Cada año desaparecen miles de kilómetros cuadrados de selva. Foto: Matt Zimmerman / Flickr, bajo licencia cc.

El ministro de medio ambiente brasileño, José Sarney Filho, ha responsido a la carta asegurando que en su departamento están haciendo todos los esfuerzos posibles para revertir la tendencia y se muestra confiado en que las próximas cifras arrojen resultados positivos.

Advertisement

Advertisement

Noruega es uno de los principales países productores de petróleo. Recientemente se ha convertido en el objeto de duras críticas por conceder a las empresas petroleras nacionales nuevas zonas cercanas al Círculo Polar Ártico en las que prospectar en busca de crudo. [vía The Guardian]