Lo más grande está en los detalles más pequeños.

A Android le costó mucho conseguir una verdadera identidad y personalidad. Esto se debe, en gran parte, a la libertad que siempre han ofrecido para que cualquiera personalizar al máximo el sistema operativo. Esta siempre ha sido una de las insignias de Android, pero durante los últimos años hemos visto un afán por rediseñar la plataforma y darle un estilo único y, sobre todo, propio. Tanto así que durante los últimos años no hemos visto un cambio drástico o radical en la interfaz del sistema. Parece que lo han conseguido.

Pero como la evolución no se detiene, Android Nougat es el paso más reciente hacia ese sistema ideal; y no podría haberles quedado mejor.

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Uno de los más grandes “culpables” de esto es Matías Duarte, actual vicepresidente de diseño en Google (aunque me gusta verlo como el principal responsable). Duarte llegó en 2010 para darle un lavado de cara a Android a partir de la versión 3.0 (Honeycomb) y así fue, solo que ese sistema estaba muy limitado en cuanto a dispositivos. Su verdadera visión la comenzamos a ver mucho más presente desde Android 4.1 Jelly Bean, pero no fue hasta Android 5.0 Lollipop que llegaría la definitiva, a finales de 2014.

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Desde ahí, Android lo que ha hecho es pulir sus bases, mejorar lo que puede mejorar y añadir más funciones y cosas atractivas a su interfaz. Pero el diseño y, cómo no, la interfaz de usuario en cierto modo se ha mantenido similar. Son unas bases que Google ha consolidado y no volvió a cambiar de forma drástica.

Una de esas bases es Material Design, esa interfaz creada (cómo no) también por Duarte que ahora no solo vemos presente en Android y sus aplicaciones (ya sean nativas o de terceros), sino también en el navegador Chrome, en el sistema operativo Chrome OS, en Android Wear y en general todos los productos de la compañía.

Aquí llega Android Nougat, para seguir consolidando todo el portafolio de productos de Google bajo un solo estilo, pero no sin antes terminar de pulir todo lo que se pueda pulir y añadir unas cuantas características y funciones que harán que todo funcione mejor.

Lo mejor de Nougat está en aquello que no ves a simple vista

He leído y escuchado algunas críticas acerca de que Nougat “no merece llamarse una actualización mayor (a 7.0) dado que no cambia muchas cosas”. Puede que no las cambie a simple vista, pero las mejoras están allí. El móvil funcionará mucho mejor que antes, desde la multitarea hasta el consumo de batería y datos móviles.

Sin comentarios acerca de los stickers.

En primer lugar tenemos los cambios y novedades que sí se ven. El nuevo centro de notificaciones es maravilloso para gestionar todas las alertas y avisos que recibes de las mil y un aplicaciones que todos utilizamos, personalizando exactamente cuál quieres recibir y en qué hora no quieres ser molestado por nadie (con algunas excepciones, si deseas incluirlas). Casi todo esto ya lo podías hacer anteriormente, pero era tan engorroso que muchos pasábamos y simplemente poníamos el móvil en silencio por horas. Ahora, todo lo puedes configurar con un par de clics (¿toques en pantalla?) sobre el centro de notificaciones.

Por ejemplo, al recibir una notificación puedes desplazarla hacia la izquierda para elegir si quieres bloquear las notificaciones futuras de esta, o mostrarlas de forma silenciosa, entre otras.

Y por supuesto, está el caso de la multitarea, que ahora Android Nougat está idealmente pensado en las pantallas grandes. Lo cual era de esperarse, dado que hoy en día todos los móviles llegan con pantallas de un tamaño de 5" en adelante.

En Nougat simplemente al mantener presionado sobre ese botón en forma de cuadrado que se encuentra en la esquina inferior derecha de la pantalla (y se le conoce como “botón de multitarea”) podrás elegir dividir tu pantalla en dos partes, y así disfrutar de dos apps de forma simultánea. Por supuesto, esto depende de que el desarrollador active la función. Algunas como YouTube, WhatsApp y Telegram ya cuentan con esto, pero por alguna razón la app oficial de Twitter no. Así podrás ver un vídeo y hablar por WhatsApp a la vez, o pasar un texto fácilmente de una app a otra arrastrándolo.

Pero como dije, lo mejor está en los detalles. Y es lo que no ves a simple vista lo que hace a Nougat tan especial.

Más allá de las multitareas y notificaciones Nougat añade una serie de funciones que trabajan sin que te des cuenta, para mejorar la experiencia de uso. Por ejemplo, el modo “Doze” para ahorrar batería ahora trabaja de forma inteligente y sabe el momento en el que no usas el móvil así te estés moviendo (antes solo lo hacía si dejabas el terminal sobre una superficie plana e inmóvil), lo que evitará que consuma mucha batería. También ha mejorado por completo la forma en la que el móvil se actualiza e instala las aplicaciones, lo que supone reinicios muchísimo más rápidos. Y pronto incluso podremos usar aplicaciones sin instalarlas, gracias a Instant Apps.

GIF: Darren Orf.

En general, Google lo que buscaba con Nougat era pulir un sistema que ya tiene personalidad y está lleno de buenas y útiles características para hacerlo aún mejor. Llevo meses en el proceso de probar versiones en desarrollo de Nougat y volver a la versión oficial de Android Mashmallow, y desde entonces no he sentido la necesidad de personalizar el móvil más allá de lo que me permite el sistema de por sí. Todo funciona tan bien y puedo hacer tantas cosas que me satisface para mi día a día.

Mis días de Root quedaron en el pasado (porque claro que los tuve. ¿Quién no?)

Es agradable ver cómo después de años desde que le hicieron el último lavado de cara extremo a Android ha llegado hasta este punto. El camino siempre estuvo claro, pero al principio faltaba mucho por hacer. Nougat no es perfecto, pero sí es lo mejor que le ha pasado al sistema en años. Y hoy por hoy no tiene nada que envidiar a otras plataformas...

... excepto aplicaciones. Android todavía necesita muchas de esas aplicaciones geniales que solo están en iOS. Un paso a la vez, supongo.


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