El iPhone abarca dos tercios de los ingresos de Apple; cuando las ventas crecen al peor ritmo desde 2007, como pasó el último trimestre, es hora de innovar en el catálogo. El nuevo iPhone SE es una rareza para Apple (un teléfono fuera del ciclo de renovación) y para el mercado en general: “sólo” 4 pulgadas.

Pero tiene sentido. El hardware del iPhone 5C se había quedado terriblemente desfasado, y las ventas de éste y el 5s —presentados en septiembre de 2013 e incompatibles con Apple Pay y otros servicios— habían empezado a caer. Sin embargo, las cuatro pulgadas de Apple tienen una importante demanda en mercados tan grandes como China y la India: era hora de actualizar esa gama.

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Apple ha corregido sus errores del pasado. La gente no quiere un móvil de generaciones anteriores o que nazca obsoleto, aunque lleve una bonita carcasa de plástico de color chillón. Y esto es especialmente cierto para un teléfono si su precio no se corresponde con su rendimiento o su memoria. El nuevo iPhone SE reemplaza al par de vejestorios que lo precedían con un precio similar, pero —esta vez sí— con un hardware actualizado.

Lleva el mismo chipset que el iPhone 6S, con los procesadores A9 y M9 y 2 GB de RAM, y ofrece un rendimiento similar al actual flagship de Apple (es decir, tres veces más rápido que el iPhone 5s en procesamiento gráfico). Viene con una cámara iSight de 12 MP con enfoque rápido Focus Pixels, flash de doble tono y un nuevo procesador de imagen que admite panorámicas de hasta 63 MP. La cámara frontal añade Retina Flash para iluminar los selfies con la luz de la pantalla.

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El iPhone SE deja atrás los míseros 8 GB de memoria de almacenamiento característicos de su gama y llega en dos versiones, una de 16 GB (que tampoco da para tirar cohetes, teniendo en cuenta que el teléfono graba vídeo 4K) y otra de 64 GB. También actualiza el módem LTE, que es de hasta 150 Mbps —un 50% más rápido que el iPhone 5s y compatible con voLTE.

En cuanto al software, incorpora las últimas novedades de iOS: Apple Pay, Live Photos y “Hey Siri”, la función con la que podemos llamar al asistente de voz sin tocar el teléfono. Apple promete además una mejora de la autonomía, sin aclarar cuál es la capacidad de la batería del teléfono. La gran ausente es 3D Touch, el iPhone SE mantiene el panel del iPhone 5S.

En cuanto al diseño, curiosamente han optado por mantener el aspecto del iPhone 5, que tiene cerca de cuatro años. Estará disponible en los mismos colores que el 6S: plata, gris espacial, oro y oro rosa. Y no, no ha abandonado el puerto de auriculares, un movimiento que se espera para el iPhone 7 que podría llegar en octubre.

El precio: 399 dólares más impuestos o 489 euros con IVA incluido en el caso del modelo de 16 GB. 499 dólares y 589 euros en el caso del de 64 GB. Estará disponible en Estados Unidos, Puerto Rico y otros once países el 31 de marzo. Llegará a España en abril. No hay noticias acerca de la disponibilidad para el resto de países de Hispanoamérica.


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