Es un escenario complicado, lo sabemos. No todos los días tiene uno la oportunidad de estacionar al lado de una rueda de camión de casi tres toneladas. Sin embargo, si se da el caso, mejor busca otra plaza lejos. Muy lejos. El propietario de este Toyota lo ha aprendido por las malas.

Ocurría en un desguace en Rusia. Según informa el Mirror, unos trabajadores dejaron una rueda de camión inflándose y en algún momento se les olvidó que estaba ahí. La presión del aire acabó por hacer explotar la cámara, y no es como la explosión de una rueda de bici precisamente. La rueda entera saltó por los aires y acabó cayendo sobre el coche del contable del desguace. Una cámara de circuito cerrado de televisión captó las imágenes.

La segunda víctima de la explosión es más difícil de ver. En la esquina superior izquierda del vídeo se puede apreciar un perro. El pobre no ha sufrido daños directos de la explosión, pero a juzgar por la velocidad que llevaba todavía debe estar corriendo. [vía Mirror]

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