Ha tardado en llegar, pero ya tenemos aquí la versión para iPad de la esperada suite Office. Con esta última apuesta, Microsoft trata de extender el control sobre los ecosistemas de oficina al último dispositivo en el que aún no habían entrado, pero ¿merece la pena?

Microsoft ya lanzó Office para iOS a mediados de Junio de 2013, pero era una versión exclusiva para el teléfono de Apple. Aún faltaba una pieza del puzzle, que era su adaptación a la pantalla más grande de los iPad.

En ese sentido, la versión para iPad no se diferencia demasiado de la que ya hemos visto. Como la versión para teléfonos, incluye el soporte a las aplicaciones más populares, en concreto Word, Excel y Powerpoint. A diferencia de en el iPhone, sin embargo, la aplicación para iPad es gratis, aunque solo para ver documentos y utilizar funciones básicas. Para tener la suite completa necesitas una suscripción a Office 365, que cuesta 10 dólares o euros al mes.

Modelo freemium

Es, en definitiva, un modelo freemium. La descarga es gratuita, lo que nos permite disfrutar de las funciones básicas sin tener que rascarnos el bolsillo. La mala noticia es que la versión básica no permite crear o editar documentos, solo visualizarlos. Los usuarios que asocien la aplicación a una suscripción Office 365 son los que tendrán acceso completo a todas las funciones que ofrece la plataforma.

Entre estas funciones de pago, aparte de la edición, está la posibilidad de acceder a versiones corporativas en la nube de las aplicaciones, ya configuradas al estilo que la empresa quiera. Este entorno corporativo es completamente independiente de los contenidos personales que podamos tener en la aplicación.

Evidentemente, la suscripción a Office 365 no es algo que vaya a interesar mucho a los usuarios particulares que solo quieren editar un texto de vez en cuando (ya existen editores muy competentes para esto en iPad), pero puede resultar interesante para determinadas empresas en las que el iPad se ha colado como una herramienta de trabajo más.

Microsoft ha trabajado a fondo en lograr que aplicaciones como Office ofrezcan una interfaz lo más parecida a la experiencia que tenemos de ellas en un ordenador, pero adaptando toda la interfaz a un entorno táctil cómodo. En el caso de Powerpoint, por ejemplo, la aplicación permite manipular los elementos gráficos con los dedos, mostrar las presentaciones o incluso señalar elementos en pantalla mediante un puntero láser virtual.

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¿Va a cambiar Office para iPad la manera en la que usamos el iPad? La respuesta corta a esta pregunta para los usuarios básicos es no.

La ventaja de tener la suite de Office en la tableta de Apple es poder abrir cualquier archivo de Office con una aplicación oficial. La necesidad de suscribirse para poder hacer algo más de eso hace que Office para iPad sea una herramienta reservada a usuarios intensivos de Office, profesionales u organizaciones que ya utilizan esta suite y quieren extenderla a su parque de dispositivos móviles.

Las apps para Word, Excel y PowerPoint ya están disponibles para descarga en el App Store.