Foto: Nissan

Si te fijas en el parachoques delantero de los coches nuevos verás que en algún punto tienen un pequeño corte redondo o rectangular del tamaño aproximado de una tarjeta de crédito. No te sientas mal si no sabes para qué sirven. No es evidente a primera vista.

Yo mismo lo descubrí hace solo un año, cuando mi hermano decidió meter un mercedes CLA alquilado en el patio trasero de casa. No fue muy buena idea. El terreno estaba tan húmedo que el automóvil se atascó y no había forma de sacarlo. La única solución era remolcarlo, pero la carrocería del CLA está muy pegada al suelo y es casi un monobloque en el que es imposible atar un cable de remolque.

Advertisement

Ahí es donde entró en ación la pequeña marca cuadrada en el paragolpes posterior, justo en la rejilla.

Foto: Mercedes

Esa pequeña marca esconde una portezuela o tapa. Bajo ella hay una rosca que forma parte integral del parachoques interno.

Foto: walsalllampsandpanels1 / Ebay

La rosca suele ser universal y en ella encaja una argolla roscada que normalmente suele estar escondida en algún lugar del maletero. En el caso del Mercedes, reposa junto al resto de repuestos y herramientas básicas sobre la rueda de repuesto.

Foto: Freddy Hernandez (Tavarish)

La tapita que protege la rosca es un simple embellecedor, para sacarlo generalmente basta con empujar con el dedo en el lugar adecuado.

Foto: Freddy Hernandez (Tavarish)

Debajo está la rosca. Una vez abierto, solo tenemos que enroscar suavemente la argolla para remolque.

Foto: Freddy Hernandez (Tavarish)
Foto: Freddy Hernandez (Tavarish)
Foto: Freddy Hernandez (Tavarish)

¿Por qué lo tienen todos?

El corte que marca la portezuela y la rosca bajo ella está en prácticamente todos los coches, incluso en vehículos exóticos y caros en los que un corte semejante afea bastante la continuidad de la carrocería. Para tratar de averiguar por qué su presencia es tan universal contacté con los ingenieros jefe de Toyota y Jeep, Mike Sweers y Art Anderson.

Advertisement

Sponsored

Sweers me explicó que esos puntos de anclaje no son obligatorios en Estados Unidos, pero se ven en todos los vehículos por una cuestión de mercado:

En un vehículo con la carrocería muy baja puede que no haya espacio suficiente como para acceder a una parte del chasis desde el que remolcarlo o sujetarlo en un tráiler para su transporte. El fabricante OEM ofrece una solución que es un sistema de enganche reforzado en el parachoques interno que permite sujetar el vehículo sin dañarlo. En los automóviles con ese sistema, el fabricante suele añadir una portezuela para facilitar el acceso. Es algo muy utilizado sobre todo para transportar automóviles.

Los camiones son un asunto diferente. La necesidad de sujetarlo es la misma, pero debido a la distancia del chasis al suelo es preciso tener en cuenta el ángulo de remolque. El enganche debe estar en un punto en el que el cable no toque el automóvil en ningún momento al tensarse. El fabricante puede adelantar el punto de anclaje o hacer algunos ajustes de diseño.

En definitiva, que los puntos de anclaje son necesarios para que los fabricantes puedan transportar los automóviles sin dañarlos. Tiene sentido.

En Europa, a diferencia de Estados Unidos, los puntos de anclaje son obligatorios tanto en la parte posterior como en la anterior del vehículo. La normativa 1005 de la Unión Europea estipula que los vehículos requieren de un anclaje frontal, y que los de la categoría M1 (destinados al transporte de pasajeros) además precisan anclajes en la parte posterior. Además, esos anclajes deben estar diseñados para soportar una tensión de al menos la mitad de la carga máxima del vehículo. En el caso de los vehículos todoterreno, los anclajes deben poder soportar mucho más peso. Concretamente 2,5 veces el peso total del vehículo.

Aunque en Estados Unidos no son obligatorios, os fabricantes tienden a usar las mismas piezas en diferentes mercados para minimizar costes y complejidad de fabricación. Por eso se ven también al otro lado del Atlántico.