Estos enormes anillos de hormigón fueron construidos por la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial en la costa del Mar de Barents, en el Océano Ártico. Tras finalizar la guerra, el ejército soviético prohibió el acceso a esta zona durante décadas, disparando la especulación sobre la verdadera función de estas estructuras. Surgieron múltiples teorías conspirativas que aseguraban que era el lugar donde los Nazis habían probado armas secretas y aparatos antigravedad. Nada de eso.

Algunas de estas teorías llegaron a apuntar que los anillos fueron en realidad plataformas de lanzamiento para una especie de objetos volantes antigravedad construidos por los Nazis, objetos capturados luego por EE.UU. y la Unión Soviética. Por supuesto, no existe ninguna imagen de estos "Ovnis" sobrenaturales y, dado que los Nazis documentaron todos sus experimentos tecnológicos con fotos y vídeos, eso ya dice algo sobre esta fábula.

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Otros aseguraron que una de estas estructuras pertenecía a La Campana (Die Glocke) un objeto metálico con forma de campana desarrollado por los Nazis en Polonia. Esta supuesta arma secreta, o Wunderwaffe, era tan potente e importante para los Nazis que el proyecto acabó con el asesinato de 60 de los científicos que trabajaban en ella. Hay varios libros publicados sobre el Die Glocke, pero no hay ninguna prueba veraz e histórica sobre su existencia.

El interior de este dispositivo supuestamente contenía un metal líquido llamado Xerum 525. Se parecía al mercurio en aspecto pero brillaba en color violeta cuando la máquina se activaba con alto voltaje de electricidad. Una vez activada, nadie sabe muy bien qué hacia más que matar a todas las personas y animales a su alrededor.

Por supuesto, todo esto fue fruto de la imaginación y las teorías conspiranoicas. Las estructuras de hormigón del Mar de Barents están ubicadas en la ciudad de Liinakhamari, en la región de Óblast de Múrmansk, Rusia, muy cerca de Finlandia. Su uso era otro mucho más sencillo: fortificaciones para grandes piezas de artillería rotante.

El ejército soviético invadió esta zona el 12 de Octubre de 1944. El puerto de la ciudad se convirtió en una base para sus tropas y se construyó otra base para submarinos muy cerca, lo que explica por qué los rusos prohibieron el acceso a la zona hasta que se desmantelaron todas las instalaciones.

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Así que nada de objetos volantes, nada de campanas mortíferas... Eran grandes bases de hormigón para encajar, proteger y girar piezas de artillería.