Este es Logan Grimnar, uno de los mayores y más beligerantes Grandes Lobos que han existido, muy leal al mítico Rey Lobo Leman Russ. Como ocurre con el resto de los Lobos Espaciales (una legión ficticia inspirada en los vikingos), ambos están representados con pieles en las miniaturas de Warhammer 40.000.

Y, aparentemente, esto a PETA no le gusta un pelo.

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La sede británica de la famosa organización por los derechos de los animales ha iniciado una campaña para que Games Workshop, fabricante de Warhammer, deje de hacer figuritas con pieles de animales. Es obvio, pero por las dudas voy a aclarar que las miniaturas del juego Warhammer 40.000 no llevan piel de verdad sino “piel” de plástico, resina o metal como parte de sus armaduras.

PETA argumenta que esta costumbre “envía el mensaje de que el uso de pieles es aceptable cuando, de hecho, no tiene lugar en 2017 y no debería tenerlo en el año 40.000”. “Nada en los sangrientos campos de batalla del universo devastado por el conflicto de Warhammer podría igualar la terrible realidad del comercio de pieles”, añade PETA, a lo que nuestros compañeros de io9 responden con sorna:

Chicos, esta franquicia retrata las indescriptiblemente sombrías catástrofes que dieron lugar al término “grimdark” como tropo de narración. Por ejemplo, en un reciente evento de campaña de 40k, uno de los planetas más grandes del Imperio de la Humanidad, Cadia, fue destruido después de que las fuerzas maléficas del Caos (demonios de verdad) vertieran una serie de horrores dignos de pesadilla sobre el planeta, después hicieran estallar una antigua nave contra él y luego enviaran a la mayor parte de sus 850 millones de habitantes por una grieta que era básicamente un portal al infierno del espacio. Y eso es como un martes cualquiera en el universo de Warhammer.

Bromas aparte, la capturas de animales para comerciar con su piel es un auténtico horror. Pero tengo serias dudas de que una campaña para eliminar las pieles de plástico de estas populares miniaturas sea la manera de acabar con él. Al fin y al cabo, el futuro no tiene por qué parecerse a la distopía que describe Warhammer 40.000, aunque últimamente nos dé por pensar que vamos desbocados hacia allá. [PETA UK]