La llegada de la animación por ordenador al séptimo arte supuso todo un boom en la industria con la que llevar a cabo proyectos que anteriormente se antojaban complicados o imposible de realizar. Antes del CGI primaba la imaginación de unos pocos para trasladar nuevos mundos, tras el CGI, el cine fue capaz de mostrarnos escenarios como nunca antes los habíamos visto. Esta es una muestra de su evolución en el tiempo.

Cuando hablamos de CGI hablamos de llevar a cabo animación a través de los ordenadores. Aunque los 70 fueron realmente la década donde el cine abrazó a la técnica con los inicios de la animación 3D, habría que remontarse a finales de los años 40 y principios de los 50 para hablar de los primero indicios, experimentos con gráficos de ordenador que servían para pruebas científicas y de investigación en diferentes campos.

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La figura del inventor John Whitney aquí es fundamental. Se trata del “padre” de la animación por computadora. Él y su hermano desarrollaron a finales de los 40 las primeras películas (experimentales) gracias a un dispositivo que hacía uso de un ordenador (dispositivo que luego utilizaría Kubrick en 2001). En 1960 crearía Mothion Graphic Inc. donde se centraría en producir films para cine y televisión, aunque dos años antes ya destacaría por su trabajo en la secuencia de títulos de Vértigo (Hitchcock).

Ocho años después, en 1968, ocurría otro momento histórico, el primer personaje animado por ordenador, obra de Nikolai Konstantinov. El hombre, junto a un grupo de físicos y matemáticos soviéticos, lograban un algoritmo matemático con el que determinar el movimiento de un gato. Lo hicieron con la ayuda de un equipo BESM-4 construyendo un programa capaz de resolver ecuaciones diferenciales para el modelo de animación. El ordenador daba el resultado de cientos de posiciones en papel que luego eran filmadas en una secuencia. Esta imagen para la historia sería el caminar de un gato.

Los 70, primeros hitos

Ahora sí, unos años más tarde, en 1973, aparecía en el cine la primera animación digital en una película. Se trataba de Westworld, de Michael Crichton, otro hito donde un film hacía uso por primera vez del procesamiento de imágenes digitales. Westworld era una película de ciencia ficción donde robots humanoides conviven con humanos para entretenerlos. El film hizo uso de la técnica procesando digitalmente fragmentos con el fin de darle un toque “pixelado” a varias escenas. La idea era que el espectador pudiera ver como lo hacía el robot. El efecto se consiguió separando el color de la cinta en tres canales, tras ello, se procesaba la información en un ordenador para convertirlos en bloques rectangulares por colores. Finalmente el resultado se devolvía a la cinta del film. Para que nos hagamos una idea, se necesitaban alrededor de 8 horas para una secuencia de 10 segundos, lo que supuso a la producción que el primer rendering en cine de la historia les ocupara cuatro meses.

Tres años más tarde, en 1976, la secuela de Westworld, Futureworld, lograba un nuevo hito en la animación. Sería la primera vez que se utilizaban imágenes en 3D en un largometraje de cine. Lo hacían mostrando una mano generada por ordenador. Tras Futureworld sería Star Wars de George Lucas la que haría uso de la técnica (con la Estrella de la Muerte, el Halcón Milenario y las naves X-wing).

Los 80, antesala de la expansión del CGI

Llegamos a los 80 con Michael Crichton de nuevo. En 1981 aparecía la película Looker, lo que suponía otro avance en la historia del cine y los FX con el primer personaje humano creado por ordenador. Se trataba de la modelo Cindy. Además, también se trata del primer largo en crear sombras en 3D.

Meses más tarde, ya en 1982, aparece una de las obras míticas del género. Hablamos de Tron (Steven Lisberger) con Disney como productora. De entre los muchísimos aciertos que tiene este clásico, Tron será recordada como el primer largo en hacer un uso extensivo del CGI. Pionera como ninguna en abrir paso a una nueva era de efectos especiales en el cine. Una curiosidad sobre Tron: aunque parezca que la película está rodada casi en un su totalidad bajo FX, tan sólo son 20 minutos de animación, el resto, puro talento e ingenio del equipo.

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Tras Tron como producción abanderada de una nueva época de efectos en el cine, los 80 se convierten en una década donde cada película nueva daba un pequeño salto de calidad perfeccionando las técnicas de animación existente. Películas como Star Trek IV (Interpolación 3D), Young Sherlock Holmes, Labyrinth u otro de los clásicos fantásticos con Willow (1988) de Ron Howard, donde por primera vez se hace uso de la técnica del Morphing (a través de la varita mágica de Willow). Un año antes de acabar la década, en 1989, aparecía un director y una película, Abyss de James Cameron, donde Hollywood es capaz por primera vez de elevar a la categoría de personajes principales de la trama a personajes generados por ordenador.

Los 90, el CGI como género

Llegamos a los 90, una época dorada del CGI que comienza de manera brutal con la gran Totall Recall de Verhoeven (1990). Aunque la película tiene unos efectos especiales casi en su totalidad a base de miniaturas (fue una de las últimas), la escena del esqueleto de Schwarzenegger visto en Rayos X, única por ordenador del film, fue otro salto cualitativo que daba pie a la construcción de un humano enteramente en digital.

Un año más tarde, en 1991, llegaría uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción de la mano de James Cameron. Terminator 2 fue un boom en taquilla que explotó como ninguna otra hasta la fecha el uso del CGI. En este sentido fue la producción más ambiciosa con el uso de la técnica desde Tron. El resultado del T-1000, un Terminator capaz de mimetizarse con lo que toca gracias a su estructura de metal líquido, quedará para los anales de la historia de los FX. Cameron lograría la proeza escaneando el cuerpo de Robert Patrick para luego aplicarle la técnica de morphing en el cambio de estados.

Dos años después, en 1993, llega el umbral del CGI con Jurassic Park de Steven Spielberg. El director lograba integrar modelos 3D de los dinosaurios con modelos animatronics a escala. En cuanto al CGI, lo llevarían a cabo en Industrial Light & Magic. Lo conseguido a través de las imágenes por ordenador, una vuelta al pasado desde el presente con un realismo jamás visto hasta entonces, es simplemente brillante, una obra maestra de los FX.

Dos años después ponemos el broche final a este repaso de la técnica con la llegada del primer largometraje generado completamente por ordenador. Se trataba de Toy Story (1995) de Pixar, y a su arrollador éxito comercial en el mundo, hay que ponerle la etiqueta de pionera de una nueva apertura en el cine. Alrededor de 110.000 imágenes individuales, sin ningún actor, eran capaces de construir un mundo nuevo.

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