Imagen vía: The Slow Mo Guys.

Las palomitas de maíz son uno de los mejores aperitivos sobre la faz de la Tierra. Sin embargo, al cocinarlas siempre suelen quedar algunos granos sin explotar. Una física explica por qué esto es normal y no hay nada que puedas hacer para evitarlo.

Helen Czerski, autora del libro Storm in a Teacup: The physics of everyday life (Tormenta en una taza: La física presente en el día a día), explica en un vídeo de Business Insider que esto tiene que ver con algunos granos “defectuosos”.

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El grano consta de un cascarón resistente al agua y en su interior cuenta con almidón y una pequeña cantidad de agua. Una vez calentamos los granos al cocinarlos el agua en su interior se evapora y el almidón comienza a expandirse. Llega un punto en el que el cascarón no soporta más la presión y explota, para convertirse en una palomita de maíz blanca y apetitosa.

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Sin embargo, algunas palomitas de maíz no explotan y quedan rezagadas al fondo del envase en el que las servimos para comerlas. La razón de esto es que los granos filtraban agua y, debido a ello, la presión no se acumuló en su interior y el almidón no se expandió hasta reventar el cascarón.

Por esta razón es imposible hacer nada al respecto. Siempre que cocines palomitas de maíz quedarán algunos granos sin explotar. No obstante, es posible que la peculiar técnica surcoreana para cocinar palomitas de maíz usando una explosión sea más efectiva que hacerlas en una sartén. [Storm in a Teacup: The Physics of everyday life vía Business Insider]


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