Policía canadiense. AP

Canadá es un país grande y rico en extensión. De hecho, muchos de sus habitantes viven a las afueras de las grandes ciudades en espacios donde disfrutan de sus parcelas de terreno. Esta es una de las razones que ha llevado al gobierno a esta peculiar iniciativa: enterrar los calzoncillos en el suelo.

La idea forma parte de la denominada como la Semana Nacional de la Conservación del Suelo de Canadá. Un evento que normalmente pasa desapercibido y de manera silenciosa, razón por la que este año han dado giro más “atractivo” al mismo.

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¿Cómo? Los funcionarios canadienses están animando a los ciudadanos a enterrar sus “boxers” (aquellos que sean 100% algodón) en la tierra para probar si su suelo es saludable.

Luego y después de dos meses, si lo único que queda de la ropa interior es el elástico de la cintura, entonces significa que el suelo en cuestión está lleno de vida, es decir, rico en lombrices de tierra y otros organismos que van tras el algodón como si este fuera un manjar exquisito.

En cambio, si permanece algo de algodón significa que el suelo está sufriendo de un uso excesivo. La meta, según los organizadores, es “concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de la conservación el suelo”. [AtlasObscura]