La PS Vita es una consola que pareciera ser menospreciada tanto por el público como por Sony, y aunque en parte esto es cierto no hay dudas de que sigue siendo una consola llena de potencial y, sobre todo, muchos juegos y posibilidades que hacen que valga la pena tener una. Sí, aún en 2016.

En mi experiencia, yo era de los que nunca me vi haciéndome con una Vita. No le veía razón suficiente para justificar el gasto considerable: “pero si yo solo juego en casa”, “en realidad ya no me gustan las portátiles”, “no sé, no conozco de muchos juegos que me llamen la atención”; estas eran algunas de las razones con las que yo justificaba mi falta de interés al principio.

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El principal problema con la Vita es que muchos se han encargado de decir constantemente que es una consola moribunda y no tiene nada de interesante, que “Sony la abandonó”, y es el mismo tipo de mala publicidad que puede confundir a un posible interesado. Algo como lo que le sucedió a la Wii U de Nintendo, que aunque es cierto que no vende casi, muchos dicen que la razón se debe a que es una mala consola, y eso no es así.

Dependiendo de tus gustos en juegos la PS Vita puede ser una gran consola, y una gran compañera de aquellos jugadores que ya también tengan una PlayStation 4. Lo mejor que ofrece la Vita se basa en dos aspectos: los juegos y las funciones adicionales como el juego remoto.

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Los juegos

Es cierto, Sony pareciera haberse olvidado de desarrollar juegos “Triple A” para la Vita desde hace un par de años, pero esto no quiere decir que no hayan juegos para ella. De hecho, hay muchos más de los que originalmente me imaginé.

En Japón esta consola es extremadamente popular, y los estudios de videojuegos de esa nación se han encargado de mantener muy viva a la Vita, tanto ellos como los estudios independientes. Ahí está su fuerza.

Existe una cantidad absurda de juegos jRPG (juegos de rol estilo japonés) disponibles para la Vita. Comenzando por la mención más obvia, Persona 4 Golden es una obra maestra.

Pero no es el único, Freedom Wars es otra maravilla, también Soul Sacrifice y los Danganronpa. También hay juegos clásicos que fueron llevados a la Vita como Final Fantasy X o el maravilloso Muramasa Rebirth, y ni hablar de la enorme cantidad de juegos japoneses basados en estudiantes de universidades (waifus y cosas de esas).

La cantidad de juegos japoneses en Vita es enorme, y esos solamente ofrecen cientos de horas de historias y peleas por turno que disfrutar.

Y después tenemos los juegos independientes, otra de las mayores fortalezas de la PS Vita. En lo personal creo que no existe una mejor plataforma para jugar algunos títulos indie que en una consola portátil (ya sea Vita o 3DS), y el catálogo de la de Sony es muy generoso.

Volume, Hotline Miami, Titan Souls, Shovel Knight, Limbo, The Swapper, Thomas Was Alone, Bastion, TowerFall Ascension, Super Meat Boy y pare de contar. Jugar esta clase de títulos en mi consola de sobremesa se me hace incómodo y aburrido, pero pienso que son perfectos para una portátil como la Vita.

Finalmente, tenemos los juegos propios de Sony para la Vita, que no son abundantes pero los que existen son muy buenos: Uncharted Golden Abyss, Killzone Mercenary y Gravity Rush, por ejemplo, son tres juegos maravillosos.

Decir que la PS Vita no tiene juegos es, sencillamente, no conocer a la consola.

Lo demás

Si hay una función “extra” que destaca en la portátil de Sony es el “juego remoto”. Esta característica permite conectarse con la PlayStation 4 y básicamente jugar a sus títulos directamente en la PS Vita (mientras mantengas la consola de sobremesa encendida, por supuesto).

La conexión funciona a través de WiFi, lo que se traduce en que si tienes al TV en el salón y alguien más la está utilizando simplemente podrás jugar en tu portátil sin problemas, o en tu habitación, o en el baño. Como veas. Incluso funciona para jugar estando lejos de casa, a través de la conexión WiFi de un hotel o la casa de un amigo.

Finalmente, la Vita también sirve como un mando adicional para la PS4, aunque evidentemente no es tan cómodo como un Dualshock 4 normal.

Conclusiones de alguien que solía ser incrédulo:

Como dije al inicio de estas líneas, yo no creía en la PS Vita. Pero gracias a muchos tráilers de juegos japoneses raros y la insistencia de un amigo terminé dándole una oportunidad, y me percaté por qué aunque son pocos los jugadores en Vita si comparamos con la 3DS, quienes la tienen son bastante apasionados por ella.

Y aunque los juegos para móviles han evolucionado mucho, no hay nada que se asemeje a jugar con botones físicos en una portátil, ya sea Vita, 3DS, Game Boy o lo que sea. La experiencia sigue siendo superior en un dispositivo dedicado a los videojuegos... al menos por ahora.

Básicamente, las mejores razones para tener una Vita en 2016 se resumen en:

  • Un montón de juegos (muchos RPG, japoneses e indies)
  • Si tienes una PS4 puedes hacer juego remoto (incluyendo jugar en el baño)
  • Si pagas una suscripción a PS Plus todos los meses tendrás dos juegos gratis, y suelen ser bastante buenos

La PS Vita no es la consola moribunda que tantos quieren creer, y eso debería quedar claro. Yo ya me he convencido.


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