La triste realidad es que amplio porcentaje de las noticias que leéis cada día están escritas por una horda de personas en pijama. El teletrabajo tiene sus ventajas, pero sentarte a trabajar con unos pantalones cortos y una camiseta no debería ser una de ellas por varias razones.

Esas razones las explica Mason Donovan, autor del libro La manzana dorada: redefinición del equilibrio entre trabajo y vida privada para una fuerza laboral diversa. Donovan no es un escritor inspiracional cualquiera. Ha sido asesor del Gobierno de Estados Unidos y de la mitad de las empresas de la lista Fortune 100 en materia financiera, laboral y de mercado.

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Según Donovan, trabajar en pijama tiene tres problemas:

  • Es más complicado concentrarse y ser productivo. La razón es más psicológica que física. Vestirse para trabajar (no hace falta que sea de traje y corbata. Bastan unos pantalones y una camisa formales) es una forma de preparar el cerebro para una situación de trabajo. Mejora la predisposición mental a ciertas tareas.
  • No ayuda a diferenciar el tiempo de trabajo del de ocio. Si pasamos todo el día en pijama es difícil saber cuándo empieza el trabajo y cuando termina. Al final eso deriva en que nunca desconectamos del todo al final de la jornada. Vestirse adecuadamente (y ponerse ropa más cómoda al terminar) ayuda a establecer fronteras mentales necesarias entre el trabajo y el ocio.
  • No ayuda a limitar las interferencias de terceros: Uno de los peores inconvenientes de trabajar desde casa es que nadie se toma en serio lo que haces. Si vives con más gente en casa son habituales las interrupciones o los ruidos. Vestirse formalmente ayuda a emitir un mensaje a los demás: “Estoy trabajando, por favor, no me interrumpas si no es importante”.

Por supuesto, este post ha sido escrito con una persona que lleva un pijama de las Tortugas Ninja ahora mismo, pero no siempre es posible cumplir a rajatabla todas las recomendaciones, sobre todo en viernes y después de una semana muy larga. Lo que si puedo deciros es que lo que dice Donovan es muy cierto. Vestirse para el trabajo es importante y hay que procurar hacerlo. Como decía Barney Stinson: “Ponte traje”. [The Golden Apple: Redefining Work-Life Balance for a Diverse Workforce vía Fast Company]