Por qué el Surface RT de Microsoft es (de momento) un completo fracaso

Microsoft presentó ayer resultados trimestrales. Si uno se queda con los grandes números, la cosa marcha. Casi 20.000 millones de ingresos, un aumento del 29% del beneficio, la Xbox 360 sigue líder en EE.UU... bien. Pero entre las grandes cifras, la compañía dejó caer una bomba: unas pérdidas de 900 millones de dólares generadas por las pobres ventas del Surface RT. Microsoft no desvela cuántos ha fabricado o vendido, pero la foto parece clara: ha fabricado demasiados y vendido muy pocos. Con semejante inventario, no queda otra, ponerlos de rebajas. En otras palabras: un sonoro fracaso (hasta ahora). ¿Qué ha ocurrido?

Decir lo de "se veía venir" siempre suena oportunista pero es inevitable en esta ocasión. Es casi imposible encontrar un análisis o review del Surface RT que fuera decididamente positivo. Todo lo contrario que el Pro, tan sólido que casi parece adelantado a su tiempo. Microsoft de momento no abandona, sigue decidido a conseguir que el Surface RT sea un éxito. Con algunas actualizaciones y logrando que el equipo aterrice en más manos, dice, los análisis positivos comenzarán a llegar.

La compañía, sin embargo, prefiere pasar de puntillas por los puntos clave: ¿por qué han errado tanto en las previsiones de ventas como para tener que comerse un inventario de 900 millones de dólares? ¿Qué ha ido tan terriblemente mal con el Surface RT? Sobre esto último, hay un buen conjunto de factores:

Por qué el Surface RT de Microsoft es (de momento) un completo fracaso

- Le falta potencia. El procesador NVIDIA Tegra 3 que lleva dentro nunca se ha llevado bien con Windows. Es desesperadamente lento para un equipo que costaba casi 500 euros (ahora desde 329 euros sin teclado tras la rebaja). Las aplicaciones tardan demasiado en abrir, la experiencia al completo se siente lenta. Microsoft podría haber optado por un chip más potente, pero eso hubiera probablemente supuesto retrasar el equipo.

- Carece de suficientes aplicaciones. Fue el principal obstáculo desde el principio y lo sigue siendo. Las apps disponibles han aumentado a 100.000, pero siguen siendo pocas comparadas con iOS o Android. Además, las aplicaciones nativas en el equipo adaptadas a Windows RT, como Twitter, dejan bastante que desear en usabilidad y funciones.

- No, no es el hardware. Nada que objetar en ese frente, de hecho es lo mejor. Hace meses probé el RT durante dos semanas seguidas y la sensación final que te deja el equipo es precisamente la de un diseño y un hardware casi perfecto, pero una experiencia de uso tremendamente limitada.

Por qué el Surface RT de Microsoft es (de momento) un completo fracaso

- El precio era excesivo... Cobrar casi 600 euros (479+100 por la tapa/teclado) y pretender competir con el iPad con un equipo de potencia y selección de software inferior, era un suicidio.

... y el mensaje confuso. Desde el inicio el consumidor sabía que otra versión del Surface, el Pro, más "potente y completa", saldría pronto al mercado. Justo el mensaje que necesitamos para hacer lo lógico: esperar. En un mundo de tabletas Android baratas y muy aceptables, de Nexus 7 y iPad Minis, un mensaje así tenía las de perder.

- ¿Dónde se prueba, dónde se compra? La disponibilidad inicial en tiendas del Surface RT no fue la mejor, ni en países, ciudades, ni en número de tiendas por ciudad. Sin un lugar donde probar el producto, y con un vendedor convincente que explicara las virtudes del RT frente a la competencia, el comprador medio lo tenía claro: paso.

Por qué el Surface RT de Microsoft es (de momento) un completo fracaso

Resultado: 900 millones de pérdidas en lanzar un producto que tendrá muy difícil sacudirse su imagen negativa. ¿Está condenado el Surface RT? En absoluto. La rebaja del precio ayudará a colocarlo en el lugar en el que debió de estar al comienzo. Y si Microsoft lo actualiza en especificaciones y software, podría volver a la pelea. De momento, digamos, se está tomando un descanso.

Foto: AP

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