Ilustraciones: Ron Miller

Es un hecho que nuestro querido Sol, esa estrella que hace posible la vida en la Tierra, acabará destruyéndola. Los astrónomos calculan que esa destrucción tendrá lugar dentro de alrededor de 5.000 millones de años. Pues bien, en realidad tendrá lugar un poco antes. El Sol hará la Tierra inhabitable dentro de unos mil millones de años.

¿Cómo es posible que hayamos errado los cálculos por 4.000 millones de años? En realidad no ha habido ninguna equivocación. Lo que ocurre es que el proceso que destruirá la vida en la Tierra es otro.

Mucho antes de que el sol se convierta en una gigante roja, aumente exponencialmente su tamaño, engulla Mercurio y Venus y convierta la Tierra en una pequeña bola de roca al rojo vivo hay otro proceso que nos obligará a hacer las maletas: el aumento del brillo solar.

Así cambiará la zona habitable cuando el sol sea una gigante roja.

La astrofísica de la Universidad de Sussex Jillian Scudder explica, en una entrevista a Business Insider, que la energía que emite el sol aumenta paulatinamente a medida que la estrella quema sus reservas de hidrógeno. Es un proceso natural que ocurre en todas las estrellas a lo largo de miles de millones de años. Las reacciones nucleares convierten el hidrógeno en helio, y ello a su vez acelera el proceso emitiendo más energía.

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La Tierra, dentro de 3.500 millones de años,será muy parecida a lo que es Venus ahora.

No hemos podido presenciarlo en directo, pero los astrónomos calculan que el brillo del Sol aumenta a razón de un 10% cada 1.000 millones de años. Puede parecer poco, pero es más que suficiente para provocar un destrozo considerable en el precario equilibrio de nuestro planeta. Scudder explica:

Las predicciones sobre lo que le ocurrirá exactamente a la Tierra a medida que el sol aumente su brillo en los próximos mil millones de años son bastante inciertas. Sin embargo, la idea general es que el exceso de calor proveniente del Sol hará que más agua se evapore y acabe en la atmósfera, lo que actuará como gas de efecto invernadero y atrapará aún más calor, acelerando la evaporación.

Mucho antes de que el Sol agote sus reservas de hidrógeno, su radiación será tan intensa que separará las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno que irán escapando de la atmósfera. Llegará un momento en el que el proceso drene completamente el agua del planeta.

En unos 3.500 millones de años la radiación solar será un 40% más intensa, lo que basta para hacer el agua de los océanos hervir. Es poco probable que podamos quedarnos tanto tiempo para admirar el espectáculo. Mucho antes de eso ya tendremos que haber encontrado otro planeta habitable y la forma de llegar hasta él. [vía Business Insider]

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