Elon Musk, fundador de SpaceX y Tesla, ha publicado una serie de interesantes reflexiones sobre algo que puede parecer paradójico: ¿por qué alguien como él tan interesado en coches eléctricos no hace también cohetes eléctricos para ir al espacio? Musk ha explicado el motivo: es imposible.

Elon Musk ha publicado una breve explicación sobre el tema curiosamente a raíz de un capítulo de Los Simpson. Tal cual. Musk apareció ayer en el último capítulo de la serie. Lo apuntan bien en Verge: al final del capítulo, Musk sale disparado hacia el espacio en una de las cápsulas Dragon de SpaceX, ante lo cual Lisa exclama: "para un hombre que le gustan los coches eléctricos, desde luego quema mucho combustible en sus cohetes...". A Musk el comentario parece que no le ha debido hacer mucha gracia. O tal vez empezó a recibir una avalancha de preguntas sobre eso mismo: ¿qué es lo que impide a SpaceX construir cohetes eléctricos para enviar suministros a la ISS como hace ahora con el cohete Falcon 9? Lo ha explicado.

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Según Musk, es imposible construir un cohete eléctrico capaz de llegar al espacio. El motivo, dice, es la tercera Ley de Newton, el principio de acción y reacción. "En el vacío, no hay nada contra lo que "empujar". Necesitas que haya una reacción contra masa expulsada", publicó Musk.

El creador de SpaceX se quiso también adelantar a quienes iban a preguntarle por tres cosas: los "ascensores espaciales" como método alternativo para enviar objetos al espacio, motores de propulsión iónica y cañones de riel para poner cohetes u otros objetos en órbita. Sobre lo primero, los ascensores espaciales, Musk se refirió a que de momento son pura teoría: "no me preguntéis sobre ascensores espaciales hasta que alguien construya estructuras de nanotubos más largas que un puente".

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Sobre los motores de propulsión iónica, algo que muchos, como el astronauta Pedro Duque, defienden como una posible alternativa a los motores convencionales para llevarnos más lejos y rápido al espacio, Musk tampoco está de acuerdo. "Son geniales, pero tienen una potencia extremadamente diminuta (los propulsores de fotones aún menos). Tienes que tener más empuje que peso, de lo contrario no subes".

Y para cerrar, Musk se refirió a algo de lo que de hecho hablamos por aquí hace muy poco: los cañones de riel. Los actuales prototipos son cañones electromagnéticos capaces de lanzar proyectiles a más 185 kilómetros de distancia y a una velocidad 6 veces superior a la del sonido. De momento se están utilizando para armamento y defensa, pero muchos plantean que esta tecnología podría aplicarse también para poner objetos en órbita. Según Musk es imposible. "Cualquier cosa que se lance desde un cañón de riel (asumiendo que pueda alcanzar alguna vez la velocidad de Mach 27) explotaría nada más salir del cañón en nuestra densa atmósfera".

No se puede ver el capítulo completo en el que aparece Musk en Los Simpson, pero debajo puedes ver un extracto sobre cómo lo caracterizan: como un visionario un tanto iluso. En el capítulo, la idea de Musk de la automatización y salvar al planeta deja sin trabajo a los habitantes de Springfield, y Musk acaba desapareciendo rumbo al espacio en una de sus cápsulas. El fundador de SpaceX no parece habérselo tomado con tanto sentido del humor. [Elon Musk vía Verge]

Foto apertura: SpaceX/Wired

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