El famoso sótano. US Department of Energy

Posiblemente, el lugar más peligroso de la Tierra se encuentre bajo el suelo de Ucrania, en una pequeña sala creada por el hombre. La culpa la tuvo uno de los mayores desastres medioambientales de la historia de la humanidad, el accidente de Chernóbil.

Cuando la central nuclear explotó el 26 de abril de 1986 se produjo, junto con el accidente de Fukushima en Japón, el accidente más grave en la Escala Internacional de Accidentes nucleares. Desde entonces, el área del desastre se convirtió en uno de los lugares más peligrosos del planeta.

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31 años después, las plantas, los edificios, e incluso muchos de los animales que se encuentran dentro de la zona de exclusión, siguen siendo radiactivos. Sin embargo, mientras que la radioactividad en muchas partes ya no alcanza niveles letales, el centro del sitio sigue siendo extremadamente volátil.

Precisamente de esto hablan en la última pieza de RealLifeLore a través de la pregunta: ¿Dónde está el lugar más peligroso al que podrías ir en la Tierra? La respuesta corta: en un sótano.

Como explican, el día del desastre tuvo lugar una prueba donde se simulaba un corte de suministro eléctrico. Sin embargo, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de la central produjo el sobrecalentamiento del núcleo del reactor nuclear.

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Como consecuencia de ello, se produjo una explosión de hidrógeno acumulado en su interior. Para que te hagas una idea, la cantidad de dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio, erbio y grafito expulsados, todos materiales tóxicos y radioactivos, se estimó que fue de unas 500 veces mayor que el liberado por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945.

Tras el accidente, se inició un proceso masivo de descontaminación, contención y mitigación de las zonas circundantes, y se aisló un área de 30 kilómetros de radio alrededor de la central nuclear (la conocida como zona de alienación).

Estructura de hormigón denominada “sarcófago”, diseñada para contener el material radiactivo del núcleo del reactor. Wikimedia Commons

Ocurre que toda esta especie de lava derretida del núcleo pasó por el hormigón y los tubos del suelo hasta llegar a un sótano donde estaban los reactores. La mezcla resultante se fundió y se enfrió lentamente en un extraño y maquiavélico combustible nuclear de 11 toneladas (3 metros de ancho) que luego se denominó como la “pata de elefante” o, dicho de otra forma, la mayor aglomeración de una de las sustancias más tóxicas jamás creada: corium.

Cuentan los científicos que en los días posteriores al accidente, esta habitación con esa cantidad de material radioactivo podía matar a cualquier persona en cuestión de minutos. Incluso un década más tarde, cuando se tomó la foto con la que abrimos, la radiación probablemente causó que la película se desarrollara de forma extraña, creando esa calidad granulada de la instantánea.

Un guía mide los niveles de radiación cerca de Chernóbil. Wikimedia Commons

Curiosamente, el hombre de la captura, Artur Korneyev, es el tipo que más veces ha visitado el área. Y aunque debidamente equipado, al hacerlo ha estado expuesto a más radiación que casi nadie en la historia. Sorprendentemente, sigue vivo.

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Por cierto, actualmente la pata de elefante es solo un poco menos letal: necesitarías pasar una hora entera en la sala para morir poco después, en lugar de esos pocos minutos tras el desastre. En cualquier caso, de todas las habitaciones y espacios de la Tierra a los que podrías entrar por tu propio pie, el sótano de Chernobyl es, posiblemente, el más peligroso de todos. [RealLifeLore, Wikipedia]