Por qué los servicios de email de pago nunca serán mejores que Gmail

Virtual Pants* - Se ha escrito mucho últimamente sobre el cierre de Google Reader y sus implicaciones para los usuarios. Muchos medios y bloggers de tecnología piensan que lo mejor es pagar por los servicios online, en lugar de confiar tus datos a compañías que los ofrecen gratis. El argumento: pagar por un servicio te da mayor control sobre tus datos en caso de que un día ese servicio cierre. ¿Cierto? Solo en parte.

Hay dos tipos de servicios gratis: abiertos (aquellos en los que puedes exportar sin problemas tus datos a otros servicios) y cerrados (aquellos en los que no puedes exportar los datos). Los primeros incluyen servicios como Gmail, Tumblr o Reader. Puedo descargar sin problema todo mi contenido en Gmail y moverlo a otra alternativa.

Los segundos, los cerrados, son aquellos como Facebook, Google+ o Twitter. No te permiten mover tus datos a otros servicios. Incluso si algunos permiten descargarlos, como Twitter ahora, esa información no se puede transferir fácilmente a otro servicio similar. ¿Puedes descargarte tus tuits e importarlos a Facebook o Google+? No.

Lo mejor es evitar servicios gratis y cerrados. Tus datos son propiedad de quien los crea y ellos los controlan. Sin embargo, hay poco riesgo en utilizar servicios gratis y abiertos. Además, te ahorran tiempo y dinero. Muchas veces, estos ofrecen más funciones y una experiencia general superior a los servicios de pago. Por ejemplo: Gmail ofrece mejores opciones de búsqueda y filtrado que sus rivales; te da almacenamiento suficiente y un interfaz web sencillo y fácil de utilizar; incluye autenticación de dos factores y aplicaciones en las principales plataformas gratis. ¿El control sobre tus datos? Es el mismo que en un servicio de email de pago.

Estos últimos no solo te cuestan dinero, sino tiempo: son más complejos de configurar y no van a ofrecer muchas más funciones que los gratuitos. Es decir, como usuario final (el caso de usuarios corporativos sería diferente), estarás pagando por menos valor (en el mejor de los casos, por el mismo valor), y todo bajo el supuesto argumento de controlar tus datos.

¿Qué pasaría si un día Google decide cerrar Gmail? Tú eres el dueño de los datos. Cualquiera puede descargarse su contenido de Gmail en local e importarlo a otro servicio. Como mucho, tendrías que cambiar tu dirección de email. Pero lo peor no sería eso: sería que si optas por un servicio de pago, todo ese tiempo hasta el hipotético cierre de Gmail estarías pagando por un servicio inferior. Mala elección.

*Virtual Pants, es una columna de opinión sobre diversos temas de la actualidad tecnológica. Ofrece puntos de vista que no encontrarás en ningún otro medio especializado o blog.