Metal Gear Solid no es una saga cualquiera. Durante nada menos que 28 años Hideo Kojima ha escrito casi una docena de juegos, y entrar en este mundo no es nada fácil. The Phantom Pain, sin embargo, tiene todo lo que necesitas, acompañado de una jugabilidad maravillosa basada en libertad, estrategia y espionaje en su estado más puro.

No encuentro mejor forma de explicar lo que es Metal Gear Solid V: The Phantom Pain que invitándote a visualizar esta situación:

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Tu misión es rescatar a un prisionero de los rusos. Te avisan que podría estar en cierto fuerte lleno de soldados, y te toca investigarlo sin saber absolutamente nada sobre este lugar, o cómo luce el prisionero. Estás completamente solo.

El helicóptero te deja a unos 300 metros del lugar y te acercas con mucho cuidado para analizar el sitio con tus binoculares. Esperas a la noche y vas arrastrándote como una serpiente hacia uno de los extremos del sitio. Lo recorres en silencio, te acercas a un guardia por la espalda, lo coges del cuello y con un cuchillo le amenazas con matarlo a menos que hable. El prisionero no está allí.

Un rato más tarde, y en un nuevo lugar, te encuentras con el prisionero sobre tus hombros, está mal herido. Los soldados al acercarse a la celda la ven vacía. Saben que estás ahí, y que el prisionero se fuga. Las alarmas comienzan a sonar, y piden refuerzos. El sigilo ya no es opción, por lo que dejas al prisionero en un contenedor y te alejas lo más posible de él, usas tu rifle francotirador para matar a un soldado enemigo (y así hacerlos que te busquen), y dejas un señuelo en el sitio.

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Una vez distraídos y ya con el prisionero sobre tus hombros de nuevo, intentas escapar pero hay más soldados, ¡y ya va a amanecer! Perderás la ventaja de la noche. Pero qué suerte, comienza una tormenta de arena y te ayuda a escapar sin ser visto, mientras muchos de los soldados descubren que fueron engañados por tu señuelo. Los escuchas hablar por la radio, te están buscando, pero a ti ya te ha recogido tu helicóptero. Misión cumplida.

Libertad y cuidado en los detalles para el espionaje más puro

La historia anterior, en resumen, es The Phantom Pain. Te dan una misión, “encuentra los planos”, y tu verás como la haces. Tienes libertad para planear tu estrategia al detalle e infiltrarte sin problemas; o si eres valiente, entrar en el fuerte a punta de disparos. Tener éxito de esa forma es aún más difícil que usando sigilo, porque después de todo es un juego de espionaje.

Cada una de las misiones se desarrolla distinto y no está limitada por ningún guión. El único que sabe cómo resultará tu estrategia eres tu. Si bien todos los juegos de la saga de cierto modo se basan en esta premisa, el tener un mundo abierto (y enorme), que varía su estado del clima y cambia de día a la noche ofrece posibilidades infinitas. Eso, sin contar con las herramientas que te ofrece el juego para cumplir tus tareas.

A medida que vas avanzando en la historia obtendrás nuevas armas y recursos que te ayudarán en misiones cada vez más complicadas. Eso, además de los “compañeros” (o Buddies) que serán tus aliados (y muy útiles) en las misiones, desde un perro con un parche hasta una mujer particularmente semi-nudista.

Hideo Kojima lo ha dicho muy bien desde el inicio de la saga: esto es un juego de espionaje táctico, y por ello tienes que tener paciencia, cada misión puede tomarte desde 15 minutos a más de una hora. Todas son distintas, así parezcan iguales al momento de leer su descripción y aceptarlas. Si te aventuras a un lugar sin planear tu estrategia pasarás un mal rato.

¿La obra maestra de Kojima?

Pero hablemos de historia (sin spoilers). La trama de la saga Metal Gear Solid siempre ha sido uno de los puntos más importantes de cada juego, y la forma en la Kojima los conecta, dando saltos el pasado al futuro y viceversa en cada nuevo título es maravillosa.

The Phantom Pain no es excepción. Aquí podemos ver cómo Venom Snake (o Big Boss) es un hombre dolido, con sed de venganza y atormentado por su pasado. Creí que extrañaría la voz de David Hayter en este juego pero creo que la de Kiefer Sutherland le va genial para lo atormentado que suena esta etapa de Snake.

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No quiero adentrarme mucho en la historia porque sería arruinarles la sorpresa, pero sí puedo decir que la forma de contarla en este juego es diferente a los demás de la saga. Hay muchas menos escenas cinemáticas, lo cual no está mal, dado que Kojima ha encontrado un buen balance entre jugabilidad y trama para mantenernos enganchados al máximo, mientras queremos hacer más misiones y así ir desgranando la historia, episodio tras episodio.

¿Es el mejor Metal Gear de la saga? No me atrevo a afirmarlo, pero tampoco a decir que no lo es.

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Al fin y al cabo lo que sí puedo decir con certeza es que es “A Hideo Kojima Game”, y esa frase habla por sí solo.

Solo nos queda saber si Kojima seguirá en Konami, sino, este sería el último título de la saga en el que participaría, y eso es una verdadera lástima.

¿Deberías jugarlo?

Sí, absolutamente. Si te gustan los juegos de estrategia, sigilo y acción, además de una genial historia de conspiración militar, caos, muerte y traumas, llena de enfrentamientos épicos (uno de mis favoritos es la batalla contra “esa” francotiradora), este juego es para ti.

Y no, no es necesario que hayas jugado ningún otro Metal Gear antes, The Phantom Pain esta lleno de formas en las que puedes ponerte al día con la historia. Además, puedes leer este repaso maravilloso que publicamos.

Consejos para jugar Metal Gear Solid V y no morir en el intento

The Phantom Pain no es un juego sencillo, por lo que me permito ofrecerte una serie de consejos que seguro te ayudarán a iniciarte en su enorme mundo:

  • Busca el punto más alto antes de comenzar una misión. Analiza tu entorno y siempre planea tu estrategia de salida y escape antes de comenzar la infiltración.
  • Usa tus binoculares, todo el tiempo. Marca todos los guardias que veas para siempre estar al tanto de su presencia.
  • Adora la caja, la caja es tu salvadora. En serio, que da risa meterse en una caja como un tonto pero no sabes lo mucho que ayuda al infiltrarte en una base enemiga.
  • Mejora lo más pronto posible tus binoculares, tu pistola de sedantes y el helicóptero. Sobre todo lo último, para que llegue más rápido cuando necesites escapar.
  • Con los binoculares mejorados analiza todos los guardias y trata de llevarte usando tu “Fulton” a los más que puedas cuyas habilidades sean nivel “C” o mayor.
  • Gasta todo el dinero que sea necesario en hacer crecer tu Base, lo más pronto posible.
  • Fabrica un lanzacohetes lo más pronto que puedas. Te ayudará mucho.
  • Prepárate ante un cambio drástico de estrategia. Puede que estés a mitad de tu misión y todo vaya como lo has planeado, pero a veces la situación cambia y te descubren. Siempre ten una estrategia alternativa, un “Plan B”.
  • Interroga a los enemigos. Te darán mucha información útil.
  • Aprende cuánto tiempo puedes “noquear” a un enemigo con tus manos o con tu pistola. No hay nada peor que se despierte uno a tu lado cuando menos lo imaginas.
  • No dudes en pedir suministros. ¿Se te acabaron las balas? Tranquilo, dile a tu helicóptero que te envíe más y espéralas escondido.
  • Siempre apunta a la cabeza. Es lo mejor.
  • Conoce a tus compañeros de misión y sácales el mejor provecho.
  • Ponte retos: intenta hacer las misiones más divertidas poniéndote tus propios retos, tales como no matar a nadie o reclutarlos a todos.

Bonus: hay un perro

Y cuando es cachorro es la cosa más linda del juego. En serio. Demasiado adorable.

Solo míralo.

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